Tragedia en Crans-Montana: velas de bengala provocan incendio mortal en Año Nuevo
Crans-Montana, Suiza. La celebración de Año Nuevo en el exclusivo balneario alpino de Crans-Montana se convirtió en tragedia. Un incendio en el bar Le Constellation dejó al menos 40 muertos y decenas de jóvenes gravemente heridos, muchos de ellos trasladados a unidades especializadas en quemados en Suiza, Francia y Alemania.
Según información de Reuters, los hallazgos iniciales apuntan a que el fuego fue provocado por velas de bengala utilizadas demasiado cerca del techo, lo que generó una rápida propagación de las llamas en un espacio cerrado y abarrotado.
El incendio y sus consecuencias
• El siniestro ocurrió en la madrugada del 1 de enero de 2026, durante una fiesta de Año Nuevo con más de 200 asistentes.
• El fuego se expandió en segundos, atrapando a la multitud joven que celebraba en el bar.
• Los equipos de emergencia tardaron más de 4 horas en controlar las llamas.
• Al menos 60 personas permanecen hospitalizadas, 25 de ellas en estado crítico.
Investigación oficial
• El fiscal del cantón de Valais confirmó que las velas de bengala son la principal hipótesis del origen del incendio.
• Se investiga si el establecimiento cumplía con las normas de seguridad contra incendios, especialmente en relación con materiales inflamables en techos y paredes.
• Autoridades locales señalaron que el bar había sido inspeccionado en 2024, pero no se descarta negligencia en el manejo de pirotecnia dentro del recinto.
Impacto internacional
• El gobierno suizo declaró luto nacional y anunció apoyo a las familias de las víctimas.
• La tragedia ha reavivado el debate sobre el uso de pirotecnia en espacios cerrados, recordando casos como el incendio de la discoteca República Cromañón en Argentina (2004) y el de la discoteca Colectiv en Rumania (2015), ambos con decenas de muertos.
• Expertos en seguridad advierten que la combinación de aglomeraciones, alcohol y pirotecnia sigue siendo una fórmula mortal.
Comentario Editorial
La fiesta prometía luces y bengalas para recibir el 2026, y vaya que las hubo: un espectáculo de fuego tan “cercano” que terminó consumiendo el techo y las vidas de decenas de jóvenes. La ironía es cruel: en Europa, donde se presume orden y prevención, bastó una bengala mal colocada para convertir un bar de lujo en una pira improvisada.
