Trump y Putin hablan de guerra y paz mientras EE.UU. evalúa aliviar sanciones petroleras rusas
El repunte de los precios del petróleo tras el conflicto en Irán volvió a poner en primer plano la fragilidad del mercado energético mundial. El lunes, el crudo registró su mayor alza desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, aunque gran parte del incremento se revirtió este martes, con bolsas asiáticas y europeas mostrando signos de recuperación.
En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo una conversación telefónica con su homólogo ruso, Vladimir Putin. Según el Kremlin, ambos líderes discutieron la crisis en Irán, la situación militar en Ucrania y el impacto de Venezuela en el mercado petrolero. Trump calificó la charla como “muy buena”, aunque subrayó que la verdadera utilidad de Rusia sería poner fin a la guerra en Ucrania.
Putin, por su parte, advirtió que la guerra en Medio Oriente amenaza con paralizar el transporte de crudo a través del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. El mandatario ruso aseguró que Moscú está dispuesto a retomar la cooperación energética con Europa, siempre que los países del continente lo soliciten.
Sanciones en revisión
Tres fuentes consultadas por Reuters confirmaron que el gobierno de Trump analiza flexibilizar las sanciones petroleras contra Rusia. La medida permitiría a países como India adquirir crudo ruso sin temor a represalias estadounidenses. El objetivo sería estabilizar el suministro global tras las tensiones en Medio Oriente, aunque la decisión podría debilitar los esfuerzos de Washington por limitar los ingresos de Moscú en plena guerra contra Ucrania.
Trump declaró que se están levantando “ciertas sanciones relacionadas con el petróleo para reducir los precios”, sin especificar qué países se verían beneficiados. El anuncio refleja la tensión entre la necesidad de garantizar energía barata y la estrategia de aislar financieramente a Rusia.
Comentario
Al final, parece que la paz mundial se negocia entre campos de golf y advertencias de crisis energética. Trump promete sanciones “flexibles” y Putin ofrece petróleo “amistoso”. En resumen: la guerra sigue, pero el crudo debe fluir… porque, claro, la paz puede esperar, el precio de la gasolina no.
