Regulación Ética y Protección: la apuesta humanista de la diputada Rivas frente a la Inteligencia Artificial
En un contexto donde la Inteligencia Artificial (IA) avanza más rápido que las leyes que intentan regularla, la diputada Rivas ha puesto sobre la mesa una iniciativa que busca equilibrar el desarrollo tecnológico con la protección de los derechos humanos. Su enfoque no se limita a lo técnico: es profundamente humanista, con un énfasis en la ética y la seguridad.
Protección a los más vulnerables
Uno de los pilares de la propuesta es la reforma a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y a la Ley Estatal de Educación. El objetivo es blindar a los menores frente a riesgos como el mal uso de sus datos personales o la exposición a contenidos generados por IA sin filtros adecuados. La diputada subraya que la infancia no puede ser terreno de experimentación tecnológica sin garantías.
Certificación y transparencia
La iniciativa también contempla la creación de métodos de certificación que permitan identificar cualquier contenido producido con IA. Con ello se busca frenar la desinformación y evitar que la ciudadanía sea engañada en procesos públicos, desde campañas políticas hasta trámites administrativos. “La transparencia no es opcional, es un derecho”, ha señalado Rivas en diversas intervenciones.

Seguridad de la información
Otro eje central es la protección de la privacidad y los derechos humanos en el uso de IA por parte del Estado. La diputada ha sido especialmente crítica con proyectos como la llamada “Ley Espía”, argumentando que la vigilancia indiscriminada erosiona la confianza ciudadana y vulnera garantías fundamentales. Su propuesta plantea protocolos claros para que la tecnología sirva al bien común sin convertirse en un instrumento de control.
Comentario editorial:
La diputada Rivas impulsa una regulación que no solo atiende los aspectos técnicos de la IA, sino que coloca en el centro a las personas, especialmente a quienes más necesitan protección. Su iniciativa abre un debate urgente: ¿cómo lograr que la innovación tecnológica avance sin dejar atrás la ética y los derechos humanos?
