China acusa a México de proteccionismo y advierte represalias por aranceles
La relación comercial entre México y China atraviesa uno de sus momentos más tensos en años. Tras el aumento de aranceles mexicanos a productos provenientes de países sin tratados de libre comercio, Pekín concluyó que estas medidas constituyen barreras al comercio y la inversión, y anunció que se reserva el derecho de aplicar contramedidas.

El Ministerio de Comercio de China informó que los aranceles impuestos por México afectan exportaciones por más de 30,000 millones de dólares, con pérdidas estimadas de 9,400 millones de dólares para sectores clave como el mecánico y eléctrico. De esa cifra, alrededor de 9,000 millones recaerían sobre la industria automotriz y de autopartes, dado que México se convirtió en 2025 en el principal destino de exportación de vehículos chinos.
La investigación iniciada por Pekín en septiembre de 2025, bajo la Ley de Comercio Exterior de China, concluyó que las medidas mexicanas son de carácter proteccionista. El Senado mexicano aprobó en diciembre una ley que contempla aranceles de entre 5% y 50% a más de 1,400 productos, incluyendo textiles, aluminio y plásticos, con entrada en vigor el 1 de enero de 2026.
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que los aranceles “no están dirigidos a China”, sino a todos los países sin acuerdos comerciales con México, Pekín insiste en que la medida responde a presiones de Estados Unidos, que recientemente endureció su política arancelaria contra productos chinos.
El Ministerio de Comercio chino también advirtió que las medidas no arancelarias mexicanas —como requisitos aduaneros complejos— restringen la inversión y operación de empresas chinas en el país. Por ahora, China no ha detallado qué pasos dará tras este dictamen, pero ha reiterado que podría actuar para “salvaguardar sus derechos e intereses”.
La tensión se produce en vísperas de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), en un contexto de creciente escrutinio estadounidense sobre la presencia de empresas chinas en América del Norte. En febrero, el viceministro chino Li Chenggang se reunió en Pekín con una representante mexicana para discutir la relación bilateral, sin que se alcanzaran acuerdos concretos.
Comentario
El choque comercial entre México y China refleja la compleja posición de nuestro país en el tablero geopolítico. Por un lado, busca alinearse con Estados Unidos para evitar sanciones y mantener estabilidad en el TMEC; por otro, arriesga su relación con el segundo socio comercial más importante del mundo. La estrategia mexicana de imponer aranceles generalizados puede ser vista como una medida defensiva, pero también como un movimiento que limita la diversificación de mercados y expone a la economía a represalias. Si China decide responder con contramedidas, sectores clave como el automotriz y el electrónico podrían enfrentar un golpe severo. La pregunta de fondo es si México está construyendo una política comercial soberana o simplemente reaccionando a las presiones de Washington.
