La industria mexicana enfrenta su peor caída en 13 meses
Ciudad de México. El arranque de 2026 trae señales preocupantes para la economía mexicana. Los datos publicados por el INEGI revelan que el sector industrial cayó 1.1% en enero respecto a diciembre, rompiendo una racha de tres meses consecutivos de crecimiento. Se trata de la mayor contracción mensual en los últimos 13 meses, y a tasa anual el sector muestra un estancamiento, principalmente arrastrado por la construcción y las manufacturas.
Los factores detrás de la caída
La industria manufacturera, que representa el mayor peso dentro del sector, retrocedió 1.7% anual, afectada por la imposición de aranceles en Estados Unidos a la industria automotriz y siderúrgica. La construcción también mostró debilidad, golpeada por un gasto público limitado y proyectos de infraestructura que siguen sin arrancar.
Con detalle, el INEGI reportó que:
Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y gas natural: -1.9% mensual.
Minería, construcción e industrias manufactureras: -1.1% mensual.
Construcción: -5.0% anual.
Minería: -1.0% anual.
Energía y agua: -0.6% anual.
Un trimestre retador
Analistas coinciden en que el primer trimestre de 2026 será complicado para la industria. La recuperación dependerá de una mayor estabilidad en la obra pública y del descongestionamiento de proyectos condicionados a la renovación del T-MEC, que se encuentra en proceso de revisión.
Alejandro Saldaña, analista de Ve por Más, explicó que el mayor crecimiento esperado en Estados Unidos podría dar soporte a las exportaciones manufactureras mexicanas, siempre y cuando se logre mayor claridad en las reglas comerciales del tratado.
Nearshoring y expectativas
A pesar del tropiezo, algunos sectores mantienen expectativas positivas gracias al fenómeno del nearshoring. La relocalización de inversiones hacia México, motivada por tensiones geopolíticas y la búsqueda de cadenas de suministro más seguras, podría amortiguar la caída industrial en los próximos meses. Sin embargo, los analistas advierten que sin un impulso sostenido en infraestructura y gasto público, el nearshoring por sí solo no será suficiente para revertir la tendencia negativa.
El impacto político
La caída industrial llega en un momento delicado para el gobierno de Claudia Sheinbaum, que enfrenta presiones por los efectos de la guerra en Medio Oriente sobre los precios del petróleo y la inflación global. El encarecimiento de las gasolinas y la incertidumbre en los mercados energéticos complican aún más el panorama económico nacional.
Comentario
La industria mexicana cae 1.1% y rompe su racha positiva, pero tranquilos: siempre podemos culpar al petróleo, a los aranceles o al gasto público limitado. Al final, parece que la economía mexicana es como un coche viejo: avanza tres meses, se descompone al cuarto y todos esperan que el mecánico del T-MEC lo arregle.
