Marcelo Ebrard, el nuevo eje económico de Sheinbaum
En medio de un arranque de año marcado por el estancamiento económico, la figura de Marcelo Ebrard se consolida como el funcionario de mayor peso en el equipo económico de la presidenta Claudia Sheinbaum. Desde su llegada a la Secretaría de Economía, Ebrard ha capitalizado su experiencia diplomática y sus vínculos en Washington, posicionándose como el interlocutor clave para la ratificación del T-MEC, considerada por el empresariado como la palanca indispensable para retomar la senda del crecimiento.
Contexto económico
• Crecimiento limitado: El PIB mexicano apenas avanzó 0.7% en 2025, sostenido por exportaciones y consumo interno, pero frenado por la falta de nuevas inversiones.
• Mercado laboral debilitado: Según el INEGI, el 56% de la población ocupada se mantiene en la informalidad. El IMSS reportó la pérdida de más de 8,000 empleos formales en enero y una reducción de casi 6,000 empresas registradas.
• Confianza empresarial en descenso: El CEESP advierte que la caída en empleadores limita la capacidad de expansión futura y afecta el consumo interno.
• Encuesta PWC 2026: 46% de los CEO en México redujeron inversiones de gran escala por la incertidumbre geopolítica y los riesgos de aranceles; solo 41% mantuvo sus planes sin cambios, frente al 54% global.
El papel de Ebrard
• Arquitecto económico: Aunque no mantiene una relación cercana con Sheinbaum, Ebrard ha ganado centralidad por su capacidad de negociación internacional y por mantenerse al margen de los escándalos que golpean al oficialismo.
• Coordinación política: En su entorno se asegura que su próximo paso será coordinar a los senadores de Morena en 2027, como plataforma hacia un eventual proyecto presidencial en 2030.
• Plan México: La presidenta presentó recientemente un programa de inversiones estratégicas, coordinado por Ebrard, para fortalecer cadenas productivas y atraer capital. Radio Fórmula
Tensiones y contradicciones
Mientras Palacio Nacional insiste en un discurso optimista con anuncios de nuevas inversiones mixtas, los datos duros muestran un panorama más complejo:
• Inversión privada retraída.
• Costos laborales en aumento.
• Regulaciones que generan inconformidad empresarial.
El contraste entre la narrativa oficial y la percepción del mercado alimenta la incertidumbre y refuerza la idea de que la ratificación del T-MEC será el verdadero termómetro de la estabilidad económica en los próximos meses.
Comentario editorial
Marcelo Ebrard emerge como el hombre de Washington en el gabinete de Sheinbaum, un político que entiende que su capital no está en la cercanía con la presidenta, sino en su capacidad de garantizar continuidad en el bloque comercial. En un país donde los números no acompañan el optimismo oficial, su figura se convierte en la pieza que puede definir si México logra reactivar su economía o se queda atrapado en la retórica.
Un funcionario que, paradójicamente, gana poder en la medida en que la economía pierde dinamismo.
