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Andrew Mountbatten-Windsor: del escándalo real al arresto

El nombre de Andrew Mountbatten-Windsor, conocido durante décadas como el príncipe Andrés del Reino Unido, volvió a ocupar titulares tras su arresto por presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público, en un caso vinculado al financiero Jeffrey Epstein que terminó por marcar su caída definitiva de la familia real británica. La detención, ocurrida el mismo día de su cumpleaños, representa un hecho sin precedentes en la era moderna de la monarquía.

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Hijo de la reina Isabel II y del príncipe Felipe de Edimburgo, Andrés nació en 1960 en el Palacio de Buckingham y durante años fue considerado uno de los miembros más cercanos a la soberana. Se formó en la Marina Real y participó como piloto en la Guerra de las Malvinas, experiencia que fortaleció su imagen pública como militar activo. En 1986 contrajo matrimonio con Sarah Ferguson y recibió el título de duque de York, combinando su vida familiar con funciones oficiales y labores diplomáticas en representación del Reino Unido.

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Su declive comenzó cuando se intensificaron los señalamientos por su relación con Epstein y con Ghislaine Maxwell, figura clave en la red de abusos del financiero. Las controversias aumentaron tras la publicación de fotografías y testimonios, entre ellos el de Virginia Giuffre, quien lo acusó civilmente de abuso sexual. La entrevista concedida en 2019 al programa “BBC Newsnight” fue ampliamente criticada y considerada un punto de quiebre para su reputación pública.

En 2022 alcanzó un acuerdo económico con Giuffre y perdió sus títulos militares y funciones oficiales. Más tarde, tras la desclasificación de nuevos documentos relacionados con el caso Epstein y bajo presión institucional, renunció a sus títulos nobiliarios y dejó de utilizar el rango de príncipe. Ahora, con su reciente arresto por supuestas irregularidades durante su etapa como enviado comercial, Andrew Mountbatten-Windsor enfrenta el capítulo más delicado de una historia que transformó radicalmente su posición dentro de la monarquía británica.