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Bad Bunny y el Super Bowl: fama sin salario

A pocos días del Super Bowl LX, el anuncio de Bad Bunny como protagonista del show de medio tiempo desató una de las preguntas más repetidas entre fans y espectadores: ¿cuánto cobrará por presentarse en uno de los escenarios más vistos del mundo? La respuesta sorprende a muchos, pero es clara: el artista puertorriqueño no recibirá ningún pago, siguiendo una tradición que también han cumplido figuras como Beyoncé, Katy Perry, Bruno Mars o The Weeknd.

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El intérprete de “Debí tirar más fotos” subirá al escenario el próximo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, sin una remuneración económica directa. Esta política no es exclusiva de su presentación, ya que ningún artista que ha encabezado el medio tiempo del Super Bowl ha cobrado por hacerlo. La razón principal es la exposición global que ofrece el evento, considerado suficiente retribución para cualquier músico de talla internacional.

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Las cifras respaldan esta lógica: el Super Bowl LIX alcanzó un promedio de 127.7 millones de espectadores por minuto, según Nielsen, lo que se traduce en un impacto inmediato en la industria musical. Tras su actuación, artistas como Kendrick Lamar vieron crecer sus reproducciones hasta en 175% en Spotify solo en Estados Unidos. Además, algunos músicos han aprovechado el escaparate para impulsar negocios personales, como hizo Rihanna en 2023 al promocionar su marca Fenty durante su regreso musical.

Aunque no hay pago por subir al escenario, los costos del espectáculo sí existen y suelen ser elevados. Los artistas, en conjunto con el patrocinador —este año Apple Music—, asumen los gastos de producción. Para dimensionar la inversión, el show de Shakira y Jennifer López rondó los 13 millones de dólares, mientras que The Weeknd destinó más de 7 millones de su propio bolsillo. Así, aunque Bad Bunny no ganará dinero directo por su actuación, su presencia en millones de pantallas lo consolida como una de las figuras más influyentes del momento, en un evento donde la visibilidad vale más que cualquier cheque.