Beatriz y Eugenia resienten impacto del caso Epstein
Las princesas Beatriz y Eugenia enfrentan un momento complejo tras nuevas revelaciones relacionadas con el caso Epstein, situación que ha puesto nuevamente bajo escrutinio al príncipe Andrés y a su entorno familiar. Fuentes cercanas señalan que ambas se sienten “engañadas” por la versión que su padre sostuvo durante años sobre su relación con el financiero, lo que ha reavivado la polémica y el interés público en torno a la familia real británica.
También te puede interesar: Scarlett Johansson salpica polémica legal en Hollywood
En semanas recientes salieron a la luz correos electrónicos incluidos en archivos oficiales que contradicen las declaraciones previas del exduque de York, quien había asegurado que dejó de tener contacto con Jeffrey Epstein en 2010. Entre los documentos figura un mensaje fechado en 2011 que sugiere que la comunicación continuó después de ese periodo, lo que ha generado presión mediática y cuestionamientos sobre la veracidad de su postura.
También te puede interesar: Jamie Lee Curtis y su camino de sobriedad
Las revelaciones también han salpicado a Sarah Ferguson, madre de las princesas, luego de que algunos mensajes indicaran que visitó a Epstein junto a sus hijas poco tiempo después de que este saliera de prisión en 2009. Según especialistas en la realeza, Beatriz y Eugenia habrían confiado en la explicación de sus padres y ahora enfrentan el impacto emocional y público de los hechos que siguen saliendo a la luz.
De acuerdo con analistas cercanos a la familia real, ambas hermanas —hoy madres y con vidas propias— intentan manejar las consecuencias con discreción, manteniendo una postura reservada frente a la controversia. Aunque la relación con sus padres no estaría rota, se percibe una distancia en la exposición pública mientras el escándalo continúa afectando la imagen del entorno familiar.
Pese al contexto, observadores señalan que Beatriz y Eugenia han optado por actuar con cautela y proteger su vida privada, evitando confrontaciones públicas y priorizando su estabilidad personal. La situación, sin embargo, sigue evolucionando y mantiene la atención internacional sobre el pasado del príncipe Andrés y las repercusiones que aún alcanzan a su círculo más cercano.
