Betty Boop y Pluto libres: ¿terror en camino?
Betty Boop y Pluto se sumaron oficialmente al dominio público desde el 1 de enero, luego de que sus primeras apariciones cumplieran el plazo máximo de 95 años de derechos de autor en Estados Unidos. Este cambio legal permite que cualquiera utilice esas versiones originales sin pedir permiso ni pagar regalías, un escenario que ya ha impulsado reinterpretaciones inesperadas en el cine, especialmente dentro del género de terror.
También te puede interesar: Bodas de famosos que definieron 2025
Con esta liberación, la icónica ‘flapper’ creada en los años treinta y el fiel compañero canino de Mickey Mouse se unen a una larga lista de personajes clásicos que ahora pueden reinventarse libremente. Entre ellos figuran Winnie The Pooh, Popeye, Pato Donald y Capitán Garfio, cuyas versiones iniciales han sido reutilizadas en propuestas cinematográficas alejadas de su imagen infantil y nostálgica.
También te puede interesar: Rupturas de famosos que sacudieron 2025
En el caso de Betty Boop, la versión que entra al dominio público corresponde a su debut en el corto Dizzy Dishes, donde aún aparece como una perrita antropomórfica sin nombre oficial, pero ya con su característico “boop-oop-a-doop”. Para Pluto, solo queda libre su primera encarnación de 1930 en The Chain Gang, cuando era conocido como “Rover”, lo que limita el uso a esa representación específica.
La tendencia reciente muestra cómo el dominio público se ha convertido en un terreno fértil para el cine independiente, que toma figuras clásicas y las transforma en relatos oscuros y perturbadores. Ejemplos como Winnie-the-Pooh: Blood and Honey o las versiones sombrías inspiradas en Steamboat Willie confirman que el público podría ver pronto adaptaciones de Betty Boop y Pluto en historias de terror o suspenso, muy lejos de la inocencia con la que fueron concebidos.
