Liza Minnelli revela secretos, adicciones y traiciones en sus memorias
La legendaria artista Liza Minnelli abre las puertas de su vida en su autobiografía “Kids, Wait Till You Hear This!”, donde comparte sin reservas los episodios más luminosos y oscuros de su trayectoria. A punto de cumplir ocho décadas, la estrella de Broadway y el cine repasa su historia marcada por el peso de su apellido, al ser hija de Judy Garland y Vincente Minnelli, así como por una vida atravesada por el éxito, los excesos y profundas heridas emocionales.
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En el libro, Minnelli relata que desde la adolescencia asumió un rol que no le correspondía: gestionar recetas médicas y cuidar la salud de su madre, cuya inestabilidad y adicciones marcaron su infancia. La artista recuerda haber crecido entre hoteles y camerinos, asistiendo a más de veinte escuelas distintas, mientras acompañaba a Garland en giras. Uno de los momentos decisivos fue su presentación conjunta en el London Palladium, donde dejó de ser solo “la hija de” para consolidarse como figura propia sobre el escenario.
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La muerte de Garland en 1969 por sobredosis significó un punto de quiebre que impactó también en la propia relación de Minnelli con las sustancias. Tras ganar reconocimiento temprano —incluido un Tony y una nominación al Oscar por “The Sterile Cuckoo”—, el fenómeno mundial de “Cabaret”, bajo la dirección de Bob Fosse, la catapultó al estrellato, pero también intensificó sus luchas personales con la adicción.
La intérprete también aborda episodios dolorosos de su vida sentimental, como el momento en que descubrió la infidelidad de su entonces esposo Peter Allen, quien le confesó su orientación sexual tras el impacto del hallazgo. A lo largo de los años, su nombre estuvo vinculado a figuras como Martin Scorsese, con quien trabajó en “New York, New York”, además de otras personalidades del espectáculo.
Los años de excesos en el icónico Studio 54 y sus múltiples internamientos marcaron etapas complejas, impulsadas en parte por la presión de la fama y pérdidas personales, incluidas dos gestaciones fallidas. Sin embargo, Minnelli también reivindica su capacidad de resiliencia: superó cirugías, recaídas y crisis emocionales para regresar una y otra vez al escenario, convencida de que su voz y su arte siguen siendo su mayor fortaleza.
