T’Challa padre y el ritual perdido de “Wakanda”
La figura de Chadwick Boseman se convirtió en un pilar del Universo Cinematográfico de Marvel gracias a su interpretación de T’Challa, un héroe que trascendió la pantalla. Sin embargo, su fallecimiento en 2020 obligó a Marvel Studios a modificar por completo el rumbo de Black Panther 2, ya que el guion original estaba concebido antes de su muerte y apostaba por una historia profundamente emocional sobre paternidad, legado y ausencia.
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El director Ryan Coogler reveló que la secuela planeada era muy distinta a Wakanda Forever. La trama giraba en torno al reencuentro de T’Challa con su hijo Toussaint, luego de haber desaparecido cinco años por el chasquido de Thanos. El rey regresaba a Wakanda para enfrentar a un niño que había crecido sin él, cargado de preguntas, resentimientos y la necesidad de entender tanto la corona como el manto de Black Panther.
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Uno de los ejes narrativos más importantes era el llamado “Ritual de los Ocho”, una antigua ceremonia wakandiana en la que un príncipe de ocho años debía pasar ocho días en la selva acompañado únicamente por su padre. Durante ese tiempo, el niño podía formular cualquier pregunta, sin restricciones, y el padre estaba obligado a responder siempre con absoluta verdad. Coogler concibió este ritual como una herramienta para desnudar emocionalmente a T’Challa y mostrar su humanidad lejos del trono y la tecnología.
En esa versión inicial, el conflicto con Namor ya existía, pero funcionaba como una amenaza que irrumpía en pleno ritual. El ataque obligaba a T’Challa a defender Wakanda sin romper la tradición sagrada, manteniendo a su hijo a su lado en todo momento. Esta tensión elevaba el peso dramático de la historia, al mostrar a un rey que debía ser guerrero, padre y ejemplo al mismo tiempo.
Aunque ese guion nunca llegó a filmarse, Ryan Coogler confirmó que ya trabaja en Black Panther 3, donde el legado de T’Challa seguirá vivo a través de Shuri y del joven Toussaint. La historia original quedó archivada como uno de los proyectos más personales del director y como un testimonio del camino que la saga pudo haber tomado, siempre en honor al personaje y al actor que lo inmortalizó.
