Gatos y perros: claves para entender su comportamiento
En México, alrededor de 25 millones de hogares comparten su vida con alguna mascota, lo que representa cerca del 69.8 % de las viviendas, y en total hay aproximadamente 80 millones de animales de compañía, de los cuales unos 43.8 millones son perros y 16.2 millones son gatos, una presencia que subraya el lugar central que estos peludos ocupan en la vida familiar y cotidiana, aunque también plantea el desafío de interpretar correctamente sus señales y comportamientos para fomentar una relación armoniosa y saludable entre los tutores y sus mascotas.
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De acuerdo con Axel Haleby, médico veterinario y gerente general de Inaba Chile, tanto perros como gatos reaccionan a estímulos cotidianos e inesperados a través de patrones instintivos. Estas respuestas forman parte de su naturaleza y, aunque el tiempo ayuda a identificarlas, informarse y observar con atención permite anticipar emociones como el miedo, la alegría o el estrés, fortaleciendo la comunicación con ellos.
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En el caso de los gatos, la cola es una de las principales herramientas de expresión. Una cola erguida suele indicar confianza y felicidad; si la punta se curva levemente, el estado de ánimo es óptimo. Por el contrario, una cola baja y rígida, movimientos bruscos o en forma de látigo pueden anticipar enojo o una actitud defensiva. Cuando la cola está escondida, el felino puede sentir temor o incomodidad, mientras que una cola erizada suele ser señal de alerta ante una amenaza. Incluso cuando barre el suelo, puede estar mostrando interés por jugar, aunque el contexto siempre es clave.
Los perros, considerados el “mejor amigo del hombre”, se comunican principalmente a través del sonido y el lenguaje corporal. Más allá del ladrido, utilizan gruñidos, gemidos, aullidos y jadeos, cuyo significado varía según el tono y la duración. Los sonidos graves suelen asociarse a advertencias o defensa del territorio, mientras que los agudos funcionan como súplicas o llamados de atención. A esto se suman expresiones del cuerpo completo: orejas, cola, postura y gestos faciales, que solo se interpretan correctamente con observación constante y tiempo compartido.
Para reforzar el vínculo con perros y gatos, los especialistas recomiendan fomentar la cercanía mediante premios, snacks y actividades que generen confianza. Estos gestos no solo facilitan la comprensión de su comportamiento, sino que fortalecen una relación basada en el respeto, la atención y la convivencia diaria.
