Search for:
  • Home/
  • Mi Ciudad/
  • Ana Luisa Ramírez, la única bolera de la Plaza de Armas en Chihuahua, trabaja con orgullo

Ana Luisa Ramírez, la única bolera de la Plaza de Armas en Chihuahua, trabaja con orgullo

Nota y fotos por: Silver Juárez Arce

En pleno Centro Histórico de la ciudad de Chihuahua, entre el paso constante de visitantes y trabajadores que cruzan por la Plaza de Armas, se encuentra Ana Luisa Ramírez, una mujer que desde hace casi cinco años se dedica a un oficio tradicionalmente ocupado por hombres: bolear y restaurar calzado.

En el marco de la víspera del Día Internacional de la Mujer, la trabajadora destacó que se siente orgullosa de ser la única mujer bolera que actualmente trabaja en la Plaza de Armas, un espacio donde diariamente ofrece sus servicios a quienes buscan dejar impecables sus zapatos o botas.

Soy Ana Luisa Ramírez, una servidora aquí en el centro de la ciudad de Chihuahua, en la Plaza de Armas. Me dedico a bolear calzado. Como muchos nos dicen, soy la bolera”, comentó.

Ramírez explicó que su jornada de trabajo se realiza principalmente de viernes a domingo, en un horario aproximado de 11 de la mañana a 5:30 o 6 de la tarde, tiempo en el que atiende a clientes que llegan desde distintos puntos del centro de la ciudad. La historia de Ana Luisa en este oficio comenzó tras el fallecimiento de su padre, quien trabajaba en ese mismo lugar.

Ya voy para cinco años aquí, después de que mi papá falleció y dejó el lugar. Yo tomé ese legado y aquí estamos trabajando”, relató.

Desde entonces, asegura que ha buscado mantener el mismo compromiso y respeto por el trabajo que le inculcaron sus padres.

Nunca he echado a perder ningún zapato ni ninguna bota. Siempre tratamos de que el cliente se vaya con su calzado bien boleado”, señaló.

Además del boleado tradicional, también realiza cambios de color en botas, limpieza y restauración de calzado, e incluso trabajos en prendas de piel, como chamarras, siempre con el cuidado necesario para no dañar los materiales. Para Ana Luisa, su trabajo no solo consiste en limpiar zapatos. Con el paso del tiempo, su puesto también se ha convertido en un espacio donde las personas se acercan a platicar.

No nada más soy bolera, también he sido consejera y hasta psicóloga para algunos compañeros o clientes que vienen y platican”, expresó.

En vísperas del Día Internacional de la Mujer, Ramírez envió un mensaje a las mujeres trabajadoras, destacando la importancia de la perseverancia y la dignidad en el trabajo.

Me siento orgullosa de tener un trabajo así. Desde chiquita mis padres me enseñaron a ganarme la vida y saber lo que cuesta cada cosa. Hay que ser honestos, humildes y sencillos”, dijo.

También señaló que las mujeres pueden desempeñar cualquier oficio si se lo proponen.

El trabajo de un hombre también lo podemos hacer las mujeres. Nunca se dejen rendir ni humillar por quienes les dicen que no pueden”, afirmó.

Mientras el flujo de personas continúa en el centro de la ciudad, Ana Luisa Ramírez sigue trabajando en su puesto de boleado, manteniendo vivo un oficio tradicional y demostrando que, con esfuerzo y constancia, las mujeres también pueden abrirse camino en cualquier espacio laboral.