Bajo los primeros rayos del sol, niñas llenan de vida el kiosco de la Plaza de Armas
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
El kiosco de la Plaza de Armas se convirtió este lunes en el escenario de un momento de alegría pura, cuando dos niñas, tras días de frío y cielo nublado, corrieron a jugar bajo los primeros rayos de sol. La escena, capturada al azar, refleja cómo la luz y el calor del astro rey pueden transformar el ánimo de las personas, especialmente de los más pequeños.
Las niñas, que minutos antes caminaban abrigadas y con cautela, no dudaron en trepar al kiosco para celebrar el regreso del sol, riendo y persiguiéndose entre los barrotes de hierro forjado. “El sol siempre alegra los corazones”, comentó un transeúnte que observaba la escena, recordando cómo estos pequeños gestos recuperan la esencia de la infancia: la capacidad de encontrar felicidad en lo sencillo.
En una ciudad donde el invierno suele ser frío y gris, momentos como este renuevan la energía del Centro Histórico, recordando a los adultos la importancia de detenerse a disfrutar los detalles. Mientras las niñas seguían jugando, algunos padres y abuelos, sentados en las bancas cercanas, sonreían al verlas, como si el sol no solo iluminara la plaza, sino también la esperanza de días mejores.


