El Centro Histórico lucha por mantenerse activo entre rentas altas y accesibilidad limitada
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
La escena urbana en buena parte de la Avenida Independencia, particularmente en el tramo comprendido entre las calles Ojinaga y Gómez Farías, muestra un paisaje cada vez más marcado por negocios cerrados, cortinas abajo y fachadas desocupadas, algunas de ellas con signos evidentes de abandono, deterioro y grafiti, en pleno corazón del Centro Histórico de la ciudad de Chihuahua, este lunes 19 de enero de 2026.
Imágenes recientes de la zona exhiben inmuebles que durante años albergaron comercios activos y que hoy permanecen sin operación, con fachadas desgastadas, pintura descascarada, anuncios antiguos y estructuras sin mantenimiento, lo que contrasta con el valor histórico y simbólico del primer cuadro de la ciudad.
Especialistas locales y representantes del sector comercio han señalado que uno de los principales factores que ha complicado la permanencia de negocios en el centro —incluyendo Independencia y calles aledañas— es el alto costo de las rentas comerciales, que en zonas clave pueden oscilar desde alrededor de 15 mil pesos hasta más de 100 mil pesos mensuales, dependiendo del tamaño y ubicación del inmueble.
La Asociación de Comerciantes del Centro (Cocentro) ha advertido que estas rentas elevadas, fijadas por propietarios sin esquemas de regulación o incentivos, dificultan que pequeños y medianos empresarios puedan establecerse o sostener sus operaciones en el área.
A estos costos se suman incrementos en servicios básicos, mantenimiento y adecuaciones, lo que encarece aún más la operación de negocios en inmuebles antiguos.

Otro factor que incide directamente en la viabilidad comercial de esta zona es la escasez de estacionamiento gratuito y accesible para el público en general. Visitantes y trabajadores del Centro Histórico —incluidos empleados de dependencias gubernamentales— enfrentan dificultades para encontrar espacios amplios donde dejar sus vehículos.
La limitada oferta de estacionamientos públicos, sumada a los costos que implican los espacios privados, reduce el tiempo de permanencia de quienes acuden al centro a realizar compras, trámites o actividades laborales, afectando la afluencia a comercios ubicados en calles como Independencia.
La peatonalización de tramos del Centro Histórico y el reordenamiento vial han modificado la movilidad en la zona. Si bien estas acciones buscan priorizar al peatón y mejorar la imagen urbana, comerciantes señalan que también han reducido el acceso vehicular inmediato, así como las posibilidades de carga, descarga y estacionamiento frente a los locales.
Esta combinación de factores ha influido en una menor actividad comercial fuera de horarios específicos y en la percepción de baja rentabilidad para diversos giros.
A esta problemática se suma el marco de protección del patrimonio histórico, bajo el cual operan muchos inmuebles del Centro Histórico. De acuerdo con la normativa del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), cualquier intervención en edificios con valor histórico —incluidas modificaciones en fachadas— debe contar con autorización previa y cumplir criterios técnicos específicos para preservar la integridad arquitectónica y cultural de los inmuebles.
Si bien estas disposiciones buscan conservar la identidad histórica de la ciudad, en la práctica los tiempos, costos y requisitos del trámite representan un reto para muchos propietarios. Cuando no se realizan las gestiones correspondientes o no se cuenta con recursos para una restauración adecuada, los edificios permanecen sin intervención, lo que con el paso del tiempo deriva en mayor deterioro visible, afectando tanto su valor comercial como la imagen urbana del centro.

El Gobierno Municipal de Chihuahua, encabezado por el alcalde Marco Bonilla Mendoza, ha reiterado en distintos momentos su intención de impulsar la reactivación del Centro Histórico, mediante programas de apoyo económico y planes de rehabilitación urbana. Para 2026, el municipio ha informado la asignación de una bolsa de 180 millones de pesos destinada a esquemas de financiamiento para micro y pequeños negocios, así como a acciones de mejora en zonas estratégicas del primer cuadro de la ciudad.
Sin embargo, hasta ahora no se observa un impacto tangible en corredores como la avenida Independencia, donde persisten locales cerrados, fachadas deterioradas y una baja actividad comercial cotidiana.
El Centro Histórico de Chihuahua conserva un alto valor cultural, turístico y simbólico. No obstante, la combinación de rentas elevadas, falta de estacionamiento, cambios en la movilidad, costos operativos y restricciones patrimoniales, continúa representando un reto para evitar que esta zona pierda no solo dinamismo comercial, sino también parte de su identidad histórica.
