Mujeres del municipio limpian los restos de la marcha del 8M en Chihuahua: “Unas hacen el desastre, otras recogen”
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
Un día después de la marcha del 8M, la Plaza de Armas de Chihuahua capital fue testigo de un escenario que refleja una paradoja: mujeres trabajadoras del municipio, equipadas con chalecos, escobas, recogedores y trapeadores, limpiaban los restos de carteles, pintas y escombros dejados por la movilización del Día Internacional de la Mujer. Mientras un grupo de mujeres ejercía su derecho a la protesta, otro grupo de mujeres —empleadas municipales— asumía la tarea de restaurar el orden y la imagen del centro histórico.
Según reportes, la marcha de este año fue menos violenta que en ediciones anteriores, con daños superficiales y localizados, principalmente pintas en muros y afectaciones menores en inmuebles como la farmacia del Instituto Chihuahuense de la Salud (ICHISAL), donde se registraron daños a cristales y fachada. También se difundieron videos de afectaciones a la estatua de Pancho Villa. Sin embargo, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya Chávez, confirmó que los daños fueron menores y controlados, atribuyendo las acciones a un grupo reducido y destacando que no hubo ingreso forzado a edificios gubernamentales.

Mientras las autoridades evaluaban los incidentes, trabajadoras municipales iniciaron desde temprano las labores de limpieza, retiro de escombros y despintado en edificios y comercios del centro. La escena contrastó con la de años anteriores, cuando los daños eran más extensos y requerían mayor intervención. Este 2026, la Plaza de Armas no fue el epicentro de las protestas, lo que permitió una recuperación más ágil del espacio público.




