Rosa Isela Martínez señala a Miguel Riggs por actitudes misóginas en sesiones del Cabildo
Nota y Fotos por: Silver Juárez Arce
En el Ayuntamiento de Chihuahua, la exigencia por un ambiente de respeto y profesionalismo ha tomado relevancia tras los comentarios misóginos atribuidos al regidor de Morena, Miguel Alonso Riggs Baeza, durante recientes sesiones de trabajo. Rosa Isela Martínez Díaz, coordinadora de la Fracción Edilicia del Partido Acción Nacional (PAN), se pronunció enérgicamente contra estas actitudes, pidiendo que se respete a las mujeres en el ámbito gubernamental.
El episodio más reciente ocurrió en una reunión de la Comisión de Hacienda y Planeación, en la que Riggs Baeza, conectado de forma virtual, habría hecho comentarios ofensivos dirigidos a la síndica Olivia Franco Barragán, al dejar accidentalmente abierto su micrófono. Este incidente se suma a otro ocurrido en una sesión previa de Cabildo, donde el regidor se burló de Martínez Díaz mientras ella realizaba una intervención.
La regidora panista, quien también preside la Comisión de Participación Ciudadana, hizo un llamado contundente: “Yo le diría que guardara respeto. Si así habla en su ambiente o está acostumbrado a dirigirse a la gente de esa manera, aquí hay que respetar a sus compañeros y a sus compañeras”. Subrayó además la importancia de mantener un ambiente de trabajo digno y libre de discriminación, particularmente hacia las mujeres.
Estos incidentes han provocado indignación tanto dentro como fuera del Ayuntamiento. Diversos sectores de la sociedad han demandado que se tomen medidas concretas para garantizar un entorno laboral equitativo y libre de violencia de género.
La situación no solo resalta la necesidad de fortalecer los valores de respeto y equidad en las instancias gubernamentales, sino también de promover una cultura donde las voces de todas las personas, independientemente de su género, sean tratadas con dignidad y profesionalismo.
La comunidad de Chihuahua espera una respuesta clara por parte del Ayuntamiento para abordar estas conductas y asegurar que no se repitan, reafirmando el compromiso con los principios de igualdad y respeto que deben regir en toda institución pública.
