Santa Claus en crisis: Fotógrafos y vendedores de la calle Libertad enfrentan la peor temporada en décadas
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
En la calle Libertad, epicentro comercial del centro histórico, Sergio Mendoza, fotógrafo con 50 años de experiencia, instaló su tradicional casita de Santa Claus para capturar los recuerdos navideños de las familias chihuahuenses. Sin embargo, esta temporada dejó un balance desolador: “Fue la peor en décadas”, aseguró. Según su testimonio, solo ocho días —del 1 al 31 de diciembre— registraron ventas aceptables, concentradas en los fines de semana de la tercera y cuarta semana. “La primera semana estuvo muerta, la segunda fue regular, y el resto, solo sábado y domingo”, detalló.
El problema no fue exclusivo de los fotógrafos. Mendoza platicó con comerciantes de alimentos y vendedores de santocroses en la zona, quienes coincidieron: la economía afectó a todos. Incluso los sueldos para los jóvenes que interpretaban a Santa Claus —considerados “bien pagados” para la temporada— no fueron suficiente incentivo. “Contratamos a 16 jóvenes y los 16 renunciaron”, reveló, destacando una falta de interés laboral sin precedentes. Mientras otras casas de Santa Claus cerraron entre el 25 y 29 de diciembre por falta de clientes, Mendoza resistió hasta el 31, aunque con pérdidas.
El fotógrafo identificó un cambio radical en el perfil del cliente: los rarámuris (pueblos indígenas de la región) se convirtieron en el principal sostén de su negocio. “Son los mejores clientes en 50 años”, afirmó. Familias enteras llegaban por dos, tres o cinco fotos, manteniendo viva una tradición que el turismo local, nacional e internacional ya no respalda. “El turismo bajó mucho, y el local, ni se diga”, lamentó.
