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¡Ya llegó la Cuaresma! Esto es lo que los chihuahuenses llevarán a su mesa

Nota y fotos por: Silver Juárez Arce

Con el Miércoles de Ceniza a la vuelta de la esquina, las familias chihuahuenses ya tienen listos sus planes para vivir la Cuaresma 2026, una temporada que va más allá de la reflexión religiosa y se convierte en una celebración de sabores, tradiciones y unión familiar. En una encuesta realizada esta mañana en la Plaza de Armas de Chihuahua Capital, varios ciudadanos compartieron qué platillos prepararán mañana, cuando oficialmente comience este periodo de 40 días que culmina con la Semana Santa.

La Cuaresma, con raíces en los primeros siglos del cristianismo, es un tiempo de preparación espiritual que conmemora los 40 días de ayuno de Jesús en el desierto. En México, esta tradición se vive con una mezcla de devoción y gastronomía, donde platos como el pescado, los camarones, la capirotada, las lentejas y las habas se convierten en protagonistas de las mesas. Pero más allá de los ingredientes, lo que realmente importa es el significado de compartir en familia y mantener vivas las costumbres que se transmiten de generación en generación.

Luz fue la primera en compartir su experiencia. Para ella, la Cuaresma es sinónimo de tradición familiar, aunque en su casa los platillos típicos se preparan los viernes. “Mi suegra siempre hace algo especial los viernes de Cuaresma, pero mañana no tenemos planeado nada distinto”, explicó. Sin embargo, reconoce que esta temporada es una oportunidad para romper con la rutina y disfrutar de sabores diferentes. “Mucha gente se aburre de comer lo mismo, y con la Cuaresma llega algo nuevo a la mesa”, comentó, recordando cómo esta época renueva el entusiasmo por cocinar y compartir.

Celia, madre e hija, no dudaron al enumerar los platillos que no pueden faltar en su hogar: “Palitos de pescado, camarones, capirotada, lentejas y habas”. Para ellas, la Cuaresma es una época de abundancia y sabor, donde cada platillo tiene un lugar especial. “A mí me encanta la comida de Cuaresma”, confesó Celia, mientras su hija añadía que, aunque no prepararán todo mañana, estos platillos serán parte de su menú en las próximas semanas. También mencionaron que, aunque no podrán asistir a la imposición de ceniza en la iglesia, recibirán el sacramento en casa, una práctica que se ha vuelto más común y que les permite vivir la tradición de manera íntima y familiar.

Leticia Saldívar Talebantes, originaria de Parral pero radicada en Chihuahua, compartió con entusiasmo los platillos que preparará, inspirados en las recetas que aprendió de su madre: “Los chacalitos (pescado seco), patoles (alubias grandes), tortitas de camarón en pipián y, por supuesto, la capirotada”. Para Leticia, la Cuaresma es una época para revivir los sabores de la infancia y mantener vivas las tradiciones que heredó. “La capirotada es como un postre, pero también es parte de nuestra dieta en estos días”, explicó, recordando cómo su madre le enseñó a preparar estos platillos que ahora comparte con sus seres queridos. Su testimonio refleja cómo la gastronomía se convierte en un puente entre generaciones, donde cada receta lleva consigo historias y recuerdos.

Mary, por su parte, fue directa y práctica: “Filete de pescado, pescado empanizado y capirotada”. Aunque su respuesta fue breve, dejó claro que en su hogar el pescado es el platillo estrella de la Cuaresma. “Casi siempre hacemos pescado empanizado, y luego vamos cambiando los platillos”, comentó, mostrando que, para muchos, esta temporada es una oportunidad para experimentar con recetas nuevas sin perder de vista lo tradicional. Su enfoque sencillo pero entusiasta refleja cómo, para algunos, la Cuaresma es una época para disfrutar de lo básico, pero con un toque especial.

La Cuaresma no solo es un tiempo de reflexión y penitencia, sino también una época en la que las familias reafirman su identidad cultural a través de la gastronomía. Platillos como la capirotada, que combina pan, piloncillo, pasas, nueces y queso, son un ejemplo de cómo la fe y la tradición se mezclan en cada bocado. Otros, como las tortitas de camarón en pipián, reflejan la riqueza culinaria de México, donde ingredientes prehispánicos y coloniales se fusionan para crear sabores únicos.

Mientras los mercados se llenan de pescados frescos, piloncillo y pasas, y el aroma a capirotada comienza a invadir las cocinas, los chihuahuenses se preparan para vivir la Cuaresma con el corazón lleno de esperanza y el paladar listo para saborear lo mejor de esta temporada. Más que una obligación religiosa, la Cuaresma es una celebración de la vida, la familia y las raíces, donde cada platillo cuenta una historia y cada mesa se convierte en un altar de tradición y amor.