Aleida Alavez bajo fuego por uso de recursos en Iztapalapa
La alcaldía Iztapalapa, la más poblada de la Ciudad de México con más de 1.8 millones de habitantes, se ha convertido en un foco de tensión dentro de Morena. La actual alcaldesa, Aleida Alavez Ruiz, enfrenta acusaciones internas por presunto uso de 229 millones de pesos en programas sociales que, según fuentes del partido, estarían destinados a financiar estructuras políticas rumbo a las elecciones de 2027.
Los programas cuestionados son:
Personas facilitadoras para el buen vivir
Protegiendo Iztapalapa Ángeles Guindas: Gestión de Riesgos y Atención de Emergencias
Guardianes y Guardias de la Salud por el Buen Vivir en Iztapalapa 2026
De acuerdo con el presupuesto oficial de la demarcación, estos programas fueron aprobados para 2026, pero opositores internos señalan que su diseño coincide con la estructura desplegada en la elección de comités locales de Morena, proceso que estuvo marcado por violencia y denuncias de acarreo.
Encuestas y desgaste político
Una encuesta de Rubrum publicada en enero de 2026 reveló que 55.6% de los habitantes de Iztapalapa no votarían por un segundo mandato de Alavez. En Palacio Nacional circulan números aún más desfavorables, lo que ha encendido alarmas en la dirigencia guinda.
Tensiones internas
El grupo de Clara Brugada, exalcaldesa y actual jefa de Gobierno de la CDMX, busca recuperar la demarcación. Sus cartas son la diputada local Martha Ávila y su compañera de bancada Valeria Cruz.
Alavez, por su parte, apuesta por la reelección, pero si no logra la candidatura, se especula que intentará cambiar el género de la boleta para impulsar a su esposo Alejandro Ojeda o a su director de Gobierno y Seguridad, Mucio Hernández.
La posibilidad de una negociación con el Partido Verde también está sobre la mesa, lo que podría fracturar la alianza oficialista en la capital.
Contexto
La disputa por Iztapalapa es estratégica: representa más del 20% del electorado de la CDMX y ha sido bastión histórico de la izquierda. La pérdida de hegemonía en esta demarcación pondría en riesgo la narrativa de unidad de Morena rumbo a 2027.
Comentario
En Iztapalapa los programas sociales ya no parecen políticas públicas, sino paquetes electorales con logo guinda. Morena prometió acabar con el clientelismo, pero terminó reinventándolo con nombres creativos. Al final, el “buen vivir” parece ser solo para quienes cobran en campaña
