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Alfonso Durazo responde a señalamientos de Julio Scherer Ibarra

El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, negó categóricamente cualquier vínculo con financiamiento ilícito tras las alusiones indirectas al estado en el libro “Ni venganza ni perdón” de Julio Scherer Ibarra, publicado en enero de 2026.

A través de su cuenta oficial en X, Durazo exigió que el autor aclare públicamente que él no participó en ningún esquema irregular.

El mandatario aseguró que nunca ha recibido recursos de procedencia ilícita ni ha sido advertido sobre hechos de esa naturaleza.

Durazo compartió una fotografía en la que aparece junto a Scherer, señalando que nunca hubo advertencias sobre operaciones irregulares en Sonora.

Según Durazo, Scherer le respondió en privado que se trataba de una “fe de erratas” y que los hechos correspondían a 2018, pero el gobernador subrayó que no se ha hecho una aclaración pública.

El libro de Scherer ha generado polémica al señalar presuntas operaciones irregulares durante el sexenio pasado, involucrando a:

Jesús Ramírez Cuevas, actual coordinador de asesores de la presidencia.

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

Actores vinculados con el llamado “rey del huachicol” y pagos irregulares a extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro.

Ramírez Cuevas rechazó las acusaciones y calificó la obra como un ataque al movimiento de la Cuarta Transformación.

En la Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum restó importancia al libro, afirmando que no lo ha leído ni piensa hacerlo, y que su impacto se limitará al “círculo rojo” y debates en redes sociales.

Impacto
El caso refleja la tensión entre figuras de la 4T y exfuncionarios cercanos a López Obrador. Para Durazo, deslindarse públicamente es clave, ya que Sonora es un estado estratégico en la frontera norte y su imagen política podría verse afectada por interpretaciones erróneas.

Comentario
Durazo exige que Scherer lo aclare en público, pero el periodista solo le dio una “fe de erratas” en privado. En México, la justicia y la política parecen funcionar igual que los libros: lo importante no es el contenido, sino la nota al pie que nadie lee.