El PT desafía a Palacio: Anaya impone disciplina férrea en la Reforma Electoral
Ciudad de México, 12 de marzo de 2026.
El intento de Claudia Sheinbaum por avanzar en la Reforma Electoral sufrió un revés inesperado en la Cámara de Diputados. De los 44 legisladores del Partido del Trabajo (PT), únicamente Jesús Corral respaldó la iniciativa presidencial. El resto se alineó bajo la instrucción directa de Alberto “Profe” Anaya, quien personalmente encabezó la reunión previa de su bancada para blindar cualquier fuga hacia el morenismo.
La disciplina fue tal que incluso Giselle Arellano, diputada formalmente integrada a Morena pero cercana a Anaya, votó en contra de la reforma. El contraste con el Partido Verde fue evidente: 12 de sus diputados se apartaron de la línea marcada por Carlos Puente y apoyaron a Palacio Nacional.
En el Gobierno, el malestar es palpable. Se señala también la reiterada ausencia de Olga Sánchez Cordero en votaciones clave, lo que alimenta la percepción de fisuras internas en el oficialismo. La estrategia de Sheinbaum apunta ahora a las leyes secundarias, donde se busca modificar el reparto de plurinominales y prerrogativas partidistas, un terreno especialmente sensible para Anaya.
La relación entre el líder del PT y el oficialismo se ha deteriorado desde 2025. Anaya celebró en privado la derrota de Andy López Beltrán en Durango y ha criticado con dureza la decisión de Sheinbaum de suspender el envío de petróleo a Cuba, país aliado histórico del PT.
Por ahora, la mandataria evita represalias más severas, a diferencia del sexenio anterior, cuando Anaya enfrentaba presiones directas desde la Fiscalía General de la República bajo la conducción de Alejandro Gertz Manero.
Comentario
En resumen: Sheinbaum quiso mover las piezas del tablero, pero Anaya le recordó que en el ajedrez del PT las reglas las dicta él. Y mientras en Palacio se preguntan cómo disciplinar a los “aliados incómodos”, el Profe sigue dando cátedra de control interno. Eso sí, cuando se trata de Cuba, parece que el PT defiende más la soberanía… ¡pero de La Habana!
Porque claro, nada dice “unidad de la 4T” como que tus aliados voten en contra y encima te reprochen el petróleo que no mandaste a otro país.
