Entre Washington y La Habana: México asume el papel de principal proveedor de petróleo a Cuba
México desplazó a Venezuela y se consolidó en 2025 como el principal abastecedor de petróleo a Cuba, enviando un promedio de 12,284 barriles diarios, lo que representó el 44% de las importaciones de crudo de la isla. Este giro energético ha elevado tensiones con Estados Unidos y abierto un debate sobre la sostenibilidad de la estrategia mexicana.
En medio de la crisis política en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, México tomó el liderazgo en el suministro de petróleo a Cuba. Según datos de la firma Kpler y reportes del Financial Times, los envíos mexicanos crecieron 56% respecto a 2024, mientras que las exportaciones venezolanas cayeron a 9,528 barriles diarios. Este cambio reconfigura el mapa energético del Caribe y coloca a México en el centro de un dilema geopolítico.
La dimensión política
El Gobierno mexicano, encabezado por Claudia Sheinbaum, ha defendido la continuidad de los embarques como parte de una política de cooperación regional. Sin embargo, en Washington la situación es distinta: Donald Trump podría imponer aranceles para frenar el tráfico de crudo hacia la isla, replicando medidas aplicadas contra Irán Diario Pu… +1. El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, aclaró que hasta ahora no se ha solicitado a México detener los envíos, aunque la volatilidad política mantiene el tema en la agenda.
Operación y capacidad de Pemex
El reto no es solo geopolítico. Pemex produce 1.3 millones de barriles diarios, dentro de un total nacional de 1.6 mbd, lejos de la meta de 1.8 mbd Diario Puntual. Expertos como Ramsés Pech advierten que cada barril enviado a Cuba compite con necesidades internas y exportaciones estratégicas. El costo de oportunidad es evidente: mientras México busca consolidar su papel como proveedor regional, enfrenta presiones por mantener el abasto doméstico y cumplir metas de producción.
Antecedentes históricos
El vínculo energético entre México y Cuba no es nuevo. Desde la década de 1980, el país ha enviado petróleo y derivados a la isla. Lo novedoso es el contexto: México ahora es más visible como exportador hacia Cuba, lo que incrementa el riesgo de presiones diplomáticas y comerciales por parte de Estados Unidos.
Testimonios y análisis
• Ramsés Pech (Grupo Caraiva): “El problema no es solo político, sino operativo. Si la producción pierde tracción, sostener envíos será complicado”.
• Gonzalo Monroy (GMEC): “El vínculo energético existe desde hace décadas, pero hoy México se vuelve más visible, y eso eleva el costo geopolítico”.
Conclusión editorial
México se ha convertido en el nuevo sostén energético de Cuba, desplazando a Venezuela en un momento de crisis regional. El movimiento fortalece la relación bilateral, pero abre un frente de tensión con Estados Unidos y plantea dudas sobre la capacidad de Pemex para sostener el ritmo. El dilema es claro: cooperación internacional versus necesidades internas, un equilibrio que podría definir la política energética mexicana en los próximos años.
