Extorsión en México: cifras récord y estrategia insuficiente
Ciudad de México, 27/01/2026 (Más).- El delito de extorsión se consolidó en 2025 como uno de los más persistentes y de mayor impacto social en México. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), se registraron 11,081 víctimas, la cifra más alta en la última década.
Estados más afectados
Estado de México: 2,257 víctimas (aunque bajó respecto a 2024, sigue encabezando la lista).
Ciudad de México: 1,753 víctimas, un incremento de más del 250% respecto al año anterior.
Guanajuato: 1,457 víctimas, con tendencia al alza.
Nuevo León: 991 víctimas, también con aumento.
Estas entidades repiten como focos rojos, pese a la Estrategia Nacional contra la Extorsión, lanzada hace siete meses.
Aumento pese a la estrategia oficial
En conferencia del 8 de enero, Marcela Figueroa, titular del SESNSP, reconoció que la extorsión creció 2.02% respecto a 2024, mientras otros delitos como feminicidio, secuestro y lesiones dolosas mostraron descensos.
Comparativo 2024-2025:
Edomex: de 3,635 a 2,257 (baja significativa).
CDMX: de 481 a 1,753 (incremento alarmante).
Guanajuato: de 1,222 a 1,457.
Nuevo León: de 921 a 991.
Percepción ciudadana y baja denuncia
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (INEGI, 2025) reveló que 14.1% de los hogares reportaron que al menos un integrante fue víctima de extorsión.
Sin embargo, la ENVIPE 2024 mostró que 93.2% de los delitos no se denuncian, principalmente por desconfianza en las autoridades o miedo a represalias. La extorsión es uno de los delitos con menor nivel de denuncia, lo que sugiere que la cifra real de víctimas es mucho mayor.
Críticas a la estrategia gubernamental
El especialista Yair Mendoza, de México Evalúa, señaló que la estrategia oficial ha privilegiado la atención a la extorsión telefónica, más fácil de rastrear, pero ha dejado de lado la extorsión presencial, vinculada al control territorial de grupos criminales y amenazas armadas.
Este tipo de extorsión es más violenta y difícil de denunciar, pues requiere contacto directo con la autoridad, lo que muchas víctimas evitan.
Brecha entre discurso y realidad
El aumento sostenido del delito y la baja eficacia institucional evidencian una brecha entre las políticas de seguridad y la realidad en las calles, especialmente en zonas vulnerables como el Valle de México, el Bajío y la frontera norte.
Comentario Editorial
El gobierno presume que la extorsión telefónica está bajo control, mientras los ciudadanos siguen pagando “cuotas” en mercados, transportes y negocios. Es como celebrar que bajó el spam en tu celular, aunque afuera te cobren por respirar. La estrategia contra la extorsión parece más un call center que una política de seguridad.
