Incendio en la refinería Dos Bocas deja cinco muertos
Tabasco. Un incendio registrado este martes en la refinería Dos Bocas, uno de los proyectos emblemáticos de la administración de Petróleos Mexicanos (Pemex), dejó un saldo de cinco personas fallecidas, entre ellas una trabajadora de la empresa estatal. El siniestro se originó por el desbordamiento de aceite provocado por las fuertes lluvias en la zona, lo que derivó en un fuego que se extendió alrededor de la barda perimetral del complejo.
El siniestro
El incendio comenzó al amanecer y fue sofocado dos horas después por brigadas internas y cuerpos de emergencia. Pemex aseguró que el fuego “no representa riesgo para la población ni para las y los trabajadores”, aunque reconoció que varias personas resultaron lesionadas y reciben atención médica.
Videos difundidos en redes sociales muestran las instalaciones del complejo petrolero, ubicado en la costa del Golfo de México, envueltas en llamas en medio de una intensa lluvia. Según medios locales, entre los fallecidos se encuentra un guardia de seguridad.
Un proyecto marcado por polémicas
La construcción de Dos Bocas inició en 2019, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, como parte de su estrategia de soberanía energética. Sin embargo, el proyecto ha estado rodeado de controversias:
Retrasos constantes en su edificación.
Sobrecostos que superaron las estimaciones iniciales.
Demoras en su entrada en operación, pese a ser considerado prioritario.
Este nuevo accidente se suma a una serie de percances registrados en instalaciones de Pemex en los últimos años, algunos con víctimas fatales, lo que ha generado cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en la empresa estatal.
Impacto y reacciones
El incendio ocurre en un contexto en el que Pemex enfrenta presiones financieras y críticas por su capacidad de gestión. La refinería Dos Bocas, concebida como símbolo de independencia energética, vuelve a estar en el centro del debate público por los riesgos asociados a su operación.
Comentario
Dos Bocas nació como la joya de la corona energética y terminó siendo un incendio más en la larga lista de accidentes de Pemex. Cinco muertos, sobrecostos, retrasos y ahora llamas bajo la lluvia: parece que la refinería funciona mejor como metáfora que como planta.
