Marx Arriaga denuncia despido irregular en la SEP
El exdirector general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga Navarro, denunció este 13 de febrero de 2026 que fue desalojado de sus oficinas en Avenida Universidad 1200 por funcionarios de la dependencia acompañados de policías. A través de sus redes sociales, Arriaga compartió videos en los que se observa cómo enfrenta a los agentes y acusa al secretario de Educación, Mario Delgado, de corrupto y represor.
Arriaga aseguró que no recibió notificación oficial de su despido y que su cargo desapareció de la estructura administrativa sin publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), lo que califica como un procedimiento irregular.
En respuesta, la SEP emitió un comunicado en el que negó un desalojo y explicó que se trató de una diligencia administrativa de la Unidad de Asuntos Jurídicos y del Órgano Interno de Control, para notificar que la Dirección General de Materiales Educativos pasará a ser de libre designación a partir del 15 de febrero, quedando a disposición de la Secretaría para un nuevo nombramiento.
Arriaga ha sido una figura polémica dentro de la SEP, especialmente por su papel en la elaboración de los Libros de Texto Gratuitos y sus llamados a crear comités obradoristas para “defender la educación pública”.
En diciembre de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum tuvo que intervenir para negar que existiera una “rebelión” dentro de Morena y la SEP, luego de que Arriaga acusara intentos de privatización de la educación.
El enfrentamiento con Mario Delgado no es nuevo: ambos han chocado públicamente por la conducción de la política educativa y el control de las estructuras internas.
Impacto
El despido de Arriaga ocurre en un momento clave para la SEP, que enfrenta críticas por la distribución de los nuevos libros de texto y por la falta de claridad en la estrategia educativa de la administración Sheinbaum. El caso podría escalar si Arriaga recurre a instancias legales para impugnar la decisión.
Comentario
Marx Arriaga dice que lo sacaron con policías y que lo quieren esposar por haber hecho los Libros de Texto Gratuitos. Si eso fuera cierto, la moraleja es clara: en México, escribir libros puede ser más peligroso que leerlos.
