Sinaloa bajo refuerzo: cuarto operativo de seguridad busca contener la violencia
Despliegue masivo en respuesta a la ola de violencia
Ante el recrudecimiento de la violencia en Sinaloa, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, llegó a la entidad junto con 1,600 elementos de seguridad destinados a la atención de delitos de alto impacto. La estrategia, impulsada por la administración federal, busca fortalecer la presencia de fuerzas armadas en zonas clave del estado.
Según detalló el propio funcionario, 1,200 efectivos del Ejército Mexicano y 400 elementos de la SSPC serán distribuidos en polígonos de seguridad prioritaria. La instrucción llegó directamente de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien destacó que el compromiso con Sinaloa es permanente.
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, confirmó la llegada del contingente tras una reunión en Culiacán con García Harfuch y el General Ricardo Trevilla, Secretario de la Defensa Nacional. “Se reforzarán los polígonos de atención prioritaria para contener delitos de alto impacto”, aseguró Rocha Moya.
Los antecedentes: un estado bajo fuego constante
El operativo llega en un momento crítico. Solo entre enero y abril de 2025, Sinaloa acumuló 521 asesinatos, lo que representa un incremento del 232% respecto al mismo periodo de 2024, cuando se registraron 157 homicidios.
Además, el contexto se ha agravado por el reciente informe del Departamento del Tesoro de EE. UU., que expuso una red de 10 empresas en Mazatlán utilizadas para lavar dinero al cártel de Los Chapitos. Este hallazgo se suma a la serie de enfrentamientos entre facciones criminales, particularmente entre Los Chapitos y el grupo del Mayito Flaco, quienes han protagonizado una narcoguerra desde septiembre del año pasado.
¿Será suficiente? El dilema de la seguridad en Sinaloa
Este es el cuarto esfuerzo coordinado para contener la violencia en el estado. Sin embargo, el despliegue masivo de fuerzas militares y federales no ha logrado reducir el flujo de enfrentamientos armados ni la expansión de grupos criminales en la región.
El reto persiste: la presencia de fuerzas de seguridad no siempre se traduce en un descenso inmediato en la criminalidad. Los antecedentes de operativos similares muestran que los grupos delictivos suelen reacomodarse y adaptarse, lo que genera picos de violencia tras los primeros despliegues.
Las próximas semanas serán clave para evaluar el impacto real de esta nueva estrategia. Mientras tanto, Sinaloa sigue siendo una de las entidades con mayor inestabilidad en el país, donde la confrontación entre grupos armados mantiene en alerta a las autoridades y a la población.
