Sismo de magnitud 6.5 ‘desenchufa’ a la CDMX: 121 mil usuarios siguen sin luz
Ciudad de México / Guerrero. El primer gran sismo de 2026 sacudió la capital del país y dejó un saldo de 121 mil 666 usuarios sin electricidad, según la Comisión Federal de Electricidad (CFE). El movimiento telúrico, registrado el 2 de enero con epicentro en San Marcos, Guerrero, alcanzó magnitud 6.5 y se sintió con fuerza en la Ciudad de México, provocando apagones en colonias emblemáticas como Roma, Juárez, Polanco, Lindavista y Portales.
El corte eléctrico
La CFE informó que las líneas de transmisión Papagayo-Cruz Grande y Pinotepa-Ometepec, ambas en Guerrero, quedaron fuera de servicio tras el sismo.
Aunque el 82.33% de los usuarios afectados ya recuperaron el suministro, más de 120 mil capitalinos continúan sin luz.
La directora de la CFE, Emilia Esther Calleja, señaló que no se identificaron daños en las centrales generadoras, pero se realizan inspecciones civiles para descartar riesgos adicionales.
Daños en la CDMX
Clara Brugada, jefa de Gobierno, ordenó revisar las 16 alcaldías.
Se reportó un conato de incendio en una subestación eléctrica de la calle Artículo 123, atendido por el Heroico Cuerpo de Bomberos.
En Benito Juárez, se registró la caída de un árbol y un poste, sin lesionados.
En Iztacalco, una fuga de gas en la colonia Licenciado Carlos Zapata Vela fue controlada tras daños en la válvula de un tanque.
En Polanco, tres personas quedaron atrapadas en un elevador cuando se cortó la luz y fueron rescatadas por bomberos.
Reacciones oficiales
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que habló con la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, quien confirmó que no hubo daños graves en su estado.
Protección Civil nacional mantiene monitoreo en la zona del epicentro y en la capital.
Comentario Editorial
El sismo “desenchufó” a la CDMX y dejó a miles sin luz, pero no sin discurso oficial. La ironía es clara: mientras la CFE presume que “no hubo daños en las centrales”, los chilangos siguen atrapados en elevadores, con fugas de gas y velas improvisadas. La ciudad que presume modernidad se apaga con un solo movimiento telúrico.
