Senado aprueba reforma electoral de Sheinbaum, pero sin revocación en 2027
El Senado de la República aprobó la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum con 87 votos a favor de Morena, Partido Verde y Partido del Trabajo, y 41 en contra de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. Sin embargo, la propuesta sufrió un ajuste clave: se eliminó la modificación al artículo 35 que pretendía empatar la consulta de revocación de mandato con las elecciones intermedias de 2027.

Hoy por la madrugada senado de la república aprobó la reserva fue presentada por la senadora del PT, Liz Sánchez, quien argumentó que la elección y la revocación de mandato tienen propósitos distintos y que su coincidencia podría afectar el sentido democrático. Con ello, la revocación presidencial se mantiene conforme a la Constitución, es decir, en el cuarto año de gobierno, en 2028.
El posicionamiento del PT generó tensiones dentro de la coalición oficialista, aunque su dirigente, Alberto Anaya, reiteró el respaldo general a la reforma y la permanencia en la alianza política. Legisladores de Morena, PVEM y PT realizaron gestos de unidad tras la votación, mientras que Ignacio Mier Velazco, coordinador de Morena, rechazó que la reforma haya sido “descafeinada” y defendió que se mantienen elementos sustantivos como ajustes al gasto público y medidas de austeridad.
La reforma aprobada contempla cambios a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, entre ellos:
• Reducción del tamaño de ayuntamientos y congresos estatales.
• Límites salariales para funcionarios electorales.
• Disminución progresiva del presupuesto del Senado.
Por su parte, la oposición calificó el resultado como un fracaso parcial del oficialismo. Legisladores de PAN, PRI y MC criticaron la intención inicial de incluir a la presidenta en la boleta electoral mediante la revocación de mandato, al considerar que podría generar ventajas indebidas en los comicios.
La iniciativa fue turnada a la Cámara de Diputados para continuar con el proceso legislativo.
Comentario
La aprobación de la reforma electoral muestra la capacidad de la coalición oficialista para avanzar en cambios estructurales, pero también evidencia sus límites internos.
El rechazo del PT a la revocación en 2027 revela que incluso dentro del bloque gobernante existen preocupaciones sobre la legitimidad democrática y el riesgo de ventajas políticas indebidas.
La oposición, aunque debilitada en votos, logró instalar la narrativa de que el oficialismo buscaba manipular las reglas del juego. El verdadero reto será comprobar si las medidas de austeridad y reducción de estructuras políticas realmente generan ahorros y fortalecen la confianza ciudadana, o si se convierten en simples ajustes administrativos sin impacto real en la calidad democrática.
