Sheinbaum respalda a Ebrard en Economía pese a presiones internas
Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó este viernes la continuidad de Marcelo Ebrard al frente de la Secretaría de Economía, en un momento clave por la revisión del T-MEC y en medio de versiones sobre presiones internas para su salida.
Respaldo presidencial
Cuestionada en su conferencia matutina sobre la permanencia de Ebrard, la mandataria respondió con un contundente “sí” y aseguró que el secretario está haciendo “un excelente trabajo”.
“Está haciendo un trabajo incansable en muchas áreas”, afirmó Sheinbaum.
Presiones políticas y empresariales
En los últimos días crecieron las presiones desde el entorno de Andrés Manuel López Obrador para desplazar a Ebrard, incluso con propuestas de que regrese al Senado. Entre los nombres que se perfilan como posibles reemplazos figuran Diana Alarcón, representante ante el BID, y Luz Elena González, secretaria de Energía.
Sin embargo, el sector empresarial ha cerrado filas en torno a su continuidad. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) activó gestiones para blindar su permanencia, argumentando que es “clave de la renegociación” del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá.
Contexto económico
Sheinbaum destacó que las negociaciones con la parte comercial estadounidense se centran en los aranceles que afectan a la industria automotriz, el acero y el aluminio. También subrayó avances en proyectos estratégicos de inversión, necesarios para reactivar la economía tras el estancamiento de 2025, confirmado por los últimos datos del INEGI.
El ruido interno
El escándalo familiar de Ebrard, tras conocerse que su hijo vivió en la embajada mexicana en Londres durante la pandemia, derivó en una investigación administrativa y reavivó tensiones dentro de la 4T. Desde Palenque se activaron pedidos para su salida, pero el respaldo presidencial y empresarial parecen, por ahora, blindar su posición.
Comentario editorial:
El respaldo de Sheinbaum a Ebrard no solo es un gesto de confianza, sino también una jugada estratégica: en plena revisión del T-MEC, remover al secretario de Economía sería un golpe de incertidumbre para el país y para los mercados. Sin embargo, el ruido interno revela que la 4T sigue atrapada en sus propias pugnas, donde los escándalos personales se convierten en armas políticas. La pregunta es si la estabilidad económica puede resistir las tensiones de un gabinete en constante convulsión.
