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Marco y Cruz: Dos ediles prepotentes e intolerantes

Gerardo Cortinas Murra

Ambos personajes tienen algo en común: sus raíces políticas nacen en el PAN; sin embargo, ambos son personajes de generaciones panistas diferentes: Cruz, neopanista de segunda generación); Marco, un neopanista de tercera generación.

Según la información de Wikipedia, Cruz se afilia al PAN en 1988.

  • Ha sido presidente estatal del PAN.
  • Diputado plurinominal al Congreso Local (1998-2001).
  • En dos ocasiones diputado federal (1994-1997 y 2006-2009).
  • En el 2004, fue candidato a Presidente Municipal de Ciudad Juárez, perdiendo la elección frente a Héctor Murguía Lardizábal; terminando con una hegemonía de doce años por parte de Acción Nacional en la presidencia municipal de Ciudad Juárez.
  • En el 2012, fue suspendido por un año de sus derechos como militante en el PAN por el entonces dirigente estatal, Mario Vázquez Robles.
  • En marzo del 2015, renuncia al PAN.
  • En ese mismo año, MC lo postuló como candidato a gobernador externo.
  • En el 2016, inicia los coqueteos electorales con MORENA.
  • En el 2018, logra el triunfo electoral como candidato de segunda fórmula a Senador por Chihuahua en fórmula con Bertha Caraveo.
  • En el 2021, fue nombrado por segunda ocasión candidato a Presidente Municipal de Juárez, resultando victorioso con el 48.69% de los votos.
  • En el 2024, anuncia su candidatura para su reelección por MORENA, siendo reelecto al recibir el 59.52% de los votos.

Por su parte, Marco Bolilla se afilia al PAN en el año 2004,

  • Ha ocupado diversos puestos dentro del partido, en el CDM, hasta llegar a ser Secretario de Fortalecimiento Interno del CDE.
  • Fue funcionario municipal en las administraciones de Juan Blanco 2004-2005 y de Carlos Borruel Baquera 2007-2010; trabajando en el área de atención a la juventud.
  • En el 2013, se integra como funcionario del Congreso Local.
  • Ese mismo año, fue designado como Coordinador General de Campaña de la entonces candidata a Diputada Local, Maru Campos.
  • En el 2016, repite como coordinador general de campaña de Maru Campos, pero esta vez a la Presidencia Municipal, resultando ganador de la elección municipal; y recuperando la alcaldía capitalina para el PAN.
  • En el 2018, luego de que la entonces alcaldesa Maru Campos solicitara licencia a su cargo para buscar la reelección, es designado Presidente Municipal sustituto, convirtiéndose así en el alcalde más joven en la historia de Chihuahua.
  • En el 2021, como candidato a la Presidencia Municipal, de nueva cuenta y al mismo tiempo, fue el coordinador en el Municipio de Chihuahua de la campaña a la gubernatura de Maru Campos, resultando nuevamente ganador.
  • En las elecciones municipales de 2021 contendió por la presidencia municipal de Chihuahua para el periodo 2021-2024, como abanderado de la coalición PAN-PRD; obteniendo un total de 204,976 votos, lo que representó el 54.76% de los votos válidos en la ciudad, y convirtiendo de esa manera a Bonilla en el alcalde más votado en la historia de Chihuahua.
  • Nuevamente, resultó ampliamente ganador, obteniendo un total de 248,339 votos, casi 50 mil votos más que en la pasada elección; con lo cual superó su récord anterior y se convirtió en el político más votado para cualquier cargo de elección popular en la historia de Chihuahua Capital.

Se ha plasmado un breve ‘currículo’ político-electoral de estos dos aspirantes a la gubernatura, para efecto de precisar, de manera objetiva, tanto la diferencia abismal en experiencia política, entre ambos políticos chihuahuenses; así como señalar sus evidentes similitudes en el ejercicio de su cargo como presidentes municipales.

En primer lugar, destaca la vasta experiencia de Cruz como legislador local y federal (diputado local, diputado federal y Senador de la República); cargos que, Marco Bonilla, jamás ha ocupado.

En cuanto a las similitudes positivas, podrían señalarse las siguientes:

  1. Su origen político es el PAN;
  2. Al día de hoy, ambos son presidentes municipales reelectos;
  3. Ambos, han logrado el triunfo electoral muy holgadamente sobre su contrincante electoral más cercano.

Sin embargo, entre Marco y Cruz, existe una similitud por demás reprochable: Ambos son personajes prepotentes en el ejercicio de su cargo; e intolerables ante la inconformidad ciudadana.
ACREDITÉMOSLO:

Hace unos días, Cruz demostró ser un edil prepotente e intolerante al ordenar la detención de unos jóvenes que habían pintado en una barda, su rostro con de dientes de ratón y orejas de cerdo.
Para justificar esta arbitraria detención, Cruz expresó a los medios: “Yo respeto todas las expresiones, incluso las que son en contra mía… Si hay críticas, las asumo, aguanto vara; para eso estamos”; aseverando que “su administración no busca censurar a artistas urbanos ni a jóvenes que buscan manifestarse a través del arte, pero sí hacer valer el orden legal en el espacio público”. (¿?)
Categóricamente afirmó que “su gobierno no está en contra de la libertad de expresión, pero sostuvo que la actuación de los elementos de la Policía Municipal se dio en el marco de faltas administrativas; lo cual, ha sido malinterpretado en el debate público”.

Por su parte, la intolerancia y prepotencia de Marco es evidente: En la sesión del cabildo capitalino del pasado miércoles, se le negó el acceso a los ciudadanos que expresaban su inconformidad por el absurdo cambio de nomenclatura de tres importantes vialidades urbanas en la mancha urbana de Chihuahua capital; para añadir, el nombre de tres personajes afines al PAN, sin mérito político alguno.

A mi parecer, ambos aspirantes a la gubernatura han demostrado a la ciudadanía chihuahuense carecer del temple para afrontar los reproches sociales espontáneos; sin caer en actitudes autoritarias que repriman el repudio social.

En otras palabras, son incapaces de aceptar que la inconformidad ciudadana es una forma válida de control de los excesos del poder político.

Por desgracia, la falta de cultura política en nuestra sociedad, no nos permite generar corrientes de opinión pública con la fuerza suficiente para contrarrestar, pacíficamente, los actos arbitrarios de autoridad que, día a día, cometen nuestros representantes políticos.

Tal y como lo sostiene un reconocido político español: “nuestra democracia, que hace agua por el flanco de la clase política, ha llegado a esta degradación porque la sociedad no se ha armado moralmente con la suficiente intensidad. Ni en las urnas ni en la calle han pagado los corruptos su desviación, y ésta es la causa de que muchos personajes públicos reaccionen a las imputaciones con un cinismo tan irritante como inocuo: no tiene consecuencias”.