Día del Niño en Chihuahua: risas, agua y recuerdos
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
En el corazón de Chihuahua, frente a la imponente Catedral, las fuentes de piso de la Plaza de Armas se convirtieron hoy en el escenario de una escena que trasciende el tiempo. Emilio, un niño de apenas tres años, corría entre los chorros de agua potable, riendo sin preocupaciones, mientras su abuelo, sentado en una banca cercana, lo observaba con una sonrisa de complicidad. A pesar de los 33 grados y el cielo nublado, el ambiente era de pura alegría: el Día del Niño no es solo para los pequeños, sino también para esos adultos que, como el abuelo, dejan que su niño interior reviva a través de los ojos de sus nietos.
Hoy no hay prisa, no hay reglas estrictas, solo el sonido del agua, las risas y la libertad de ser niño, aunque sea por un rato. Las fuentes, testigos mudos de generaciones, recordaron a todos los presentes que la infancia no tiene fecha de caducidad.


