Morena en la encrucijada: entre la extradición, el clientelismo y una oposición desarticulada
El gobierno de Morena enfrenta una de sus mayores crisis políticas tras la solicitud de extradición por parte de Estados Unidos contra 10 funcionarios mexicanos, entre los que destacan el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el senador Isunza, acusado de ser el “gran operador” que entregaba nombres de opositores a grupos delincuenciales para su exterminio. Según el análisis político expuesto en el programa Ciudad 2.0 por Jesús Alberto Hernández y Víctor Hernández, la presión estadounidense es real y contundente, lo que ha llevado a los acusados a evaluar la posibilidad de convertirse en testigos colaboradores para reducir sus penas.
El caso de Rubén Rocha Moya es emblemático. Exrector de la UAS y con un perfil académico impecable (doctorado y más de una docena de libros), su gobierno en Sinaloa se vio marcado por un estado de terror tras su fallida mediación entre Melesio Cue y el propio Rocha, que derivó en el secuestro, exilio y asesinato de Cue y otras personas. Pese a esto, un “coro del régimen”, integrado por figuras de Morena, la presidenta de Relaciones Exteriores y un funcionario de la PGR, ha salido en su defensa, argumentando falta de pruebas y soberanía nacional, en un discurso que, según los analistas, recuerda a los viejos tiempos de Porfirio Díaz.
Ante este escenario, Jesús Alberto Hernández advirtió que el régimen podría optar por desaparecer o suicidar a los acusados antes de permitir que colaboren con las autoridades estadounidenses, lo que desataría una crisis mayor para el gobierno de Claudia Sheinbaum. “Si estos personajes terminan en EE.UU., el daño sería catastrófico para Morena”, señalaron los analistas, quien también destacó la simbiosis entre el partido y el Estado, donde funcionarios clave —como el exalcalde presidente de Morena, ahora asesor jurídico de la Presidencia, o Diana Montiel, quien pasó de la Secretaría del Bienestar a Morena— refuerzan el control de programas sociales como las becas clientelares, cuyo presupuesto pasó de 600 mil millones de pesos en 2025 a 1 billón en 2026, sin transparencia clara sobre su uso.
Mientras Morena cierran filas, la opposición —PAN, PRI y Movimiento Ciudadano— no logra articular una respuesta contundente. En Chihuahua, la posible candidatura de Cruz Pérez Cuellar (ex PANista) a la gubernatura divide al partido y beneficia a Morena, mientras que la alianza PAN-Movimiento Ciudadano, vital para ser competitivos, sigue sin concretarse. “La oposición no tiene propuesta, no tiene narrativa y no convence”, criticó Hernández, quien también señaló que muchos gobernadores opositores terminan defeccionando ante las presiones o ofertas del régimen.
El programa también abordó la desconexión de la élite política con la ciudadanía, ejemplificado en el caso de Gerardo Fernández Noroña, un funcionario que come en el restaurante El Cardenal (lugar para la élite) mientras es rechiflado por la gente en la calle. Pese a que la popularidad de la presidenta Sheinbaum ha caído al 68%, sigue manteniendo un 30% de apoyo sólido, lo que refleja una polarización en la sociedad mexicana.
