Monreal frena la nulidad electoral: ¿consenso o cálculo político?
En una sesión maratónica de más de 29 horas en San Lázaro, Ricardo Monreal solicitó retirar del orden del día la discusión de las leyes secundarias sobre nulidad electoral. Estas buscaban reglamentar la reforma constitucional que establece la injerencia extranjera como causal de anulación de elecciones.
La decisión se tomó en medio de críticas de la oposición por la ambigüedad del concepto de “intervención extranjera” y porque la reforma aún no ha sido aprobada por el Senado ni publicada oficialmente.
El dictamen retirado pretendía modificar la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral para incluir nuevas causales de nulidad. La reforma constitucional ya había sido avalada con 307 votos a favor, 128 en contra y una abstención, pero la falta de claridad sobre qué constituye “intervención extranjera” encendió las alarmas.
Monreal justificó el retiro como un gesto para abrir “espacio de diálogo y construcción de consensos”. Sin embargo, reconoció que, con los tiempos legislativos, la nueva legislación difícilmente tendría efectos en el proceso electoral de 2027.
La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, anticipó que no habría tiempo suficiente para aprobar las leyes secundarias en el actual periodo extraordinario.
Comentario editorial
Monreal habla de “consensos” como si la política mexicana fuera un café literario y no un ring de boxeo. Retirar el dictamen parece menos un gesto de diálogo y más un cálculo para evitar que la ambigüedad de la “intervención extranjera” se convierta en un boomerang jurídico.
La ironía es que Morena logró aprobar la reforma constitucional, pero ahora no sabe cómo aterrizarla en leyes secundarias. Es como comprar un coche sin volante: la idea suena bien, pero nadie sabe cómo manejarlo.
La nulidad electoral por injerencia extranjera está en pausa, y quizá llegue tarde para 2027. Mientras tanto, la oposición celebra el tropiezo y Monreal se viste de conciliador, aunque todos saben que en política mexicana los consensos suelen durar lo que una sesión extraordinaria.
