Desde antes del amanecer, la avena de Don Jesús ya tiene clientes en el Centro de Chihuahua
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
Mientras gran parte de la ciudad apenas comienza a despertar, un vendedor de avena al que conocen como Don Jesús ya tiene lista su jornada laboral sobre la calle Segunda y avenida Niños Héroes, donde desde muy temprano instala su pequeño puesto y recibe a decenas de clientes que hacen una pausa en su camino para disfrutar de esta tradicional bebida.
Con apoyo de una mesa, una hielera y los grandes termos donde conserva la avena a la temperatura adecuada, el comerciante convierte una esquina del Centro Histórico en un punto de encuentro para trabajadores, estudiantes, comerciantes y personas que inician actividades desde las primeras horas del día.
A un costado permanece el vehículo en el que transporta diariamente todo lo necesario para su venta: vasos, utensilios, insumos y los recipientes que le permiten ofrecer el producto prácticamente desde el amanecer. Conforme avanza la mañana, la fila de clientes comienza a crecer, reflejando la preferencia que ha ganado entre quienes transitan por esta zona de la ciudad.

Para muchos, un vaso de avena representa un desayuno rápido, económico y nutritivo antes de dirigirse a sus centros de trabajo, mientras que otros ya han hecho de este puesto una parada obligatoria como parte de su rutina diaria.
Escenas como esta forman parte de la vida cotidiana del Centro Histórico de Chihuahua, donde cientos de pequeños comerciantes comienzan sus actividades antes de que salga por completo el sol, contribuyendo al movimiento comercial que caracteriza a esta zona de la capital.
Más allá de vender una bebida, este tipo de comerciantes mantiene vivas las tradiciones del comercio ambulante y demuestra que el esfuerzo diario comienza cuando la mayoría de la ciudad apenas empieza a abrir los ojos.

