Así se construye el arco del puente atirantado de Teófilo Borunda; montaje iniciará en agosto
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
A simple vista, quienes circulan por la zona de avenida Teófilo Borunda y Periférico de la Juventud pueden observar grandes cimentaciones y trabajos de preparación, pero una parte fundamental de la obra se desarrolla fuera del punto donde quedará instalado el puente: en un amplio terreno donde se fabrican y ensamblan las enormes piezas de acero que darán forma al arco principal de la nueva gaza de incorporación atirantada.
Durante un recorrido técnico realizado en el área de fabricación, personal encargado del proyecto mostró el proceso mediante el cual se construye la estructura metálica que posteriormente será trasladada y colocada sobre la zona de obra.
En la visita estuvo presente el director de Obras Públicas del Municipio de Chihuahua, Carlos Alberto Rivas Martínez, como parte de la supervisión del proyecto, mientras que la explicación técnica fue proporcionada por el ingeniero Víctor Manuel Almazán, superintendente de MERC Edificaciones y Terracerías, y el ingeniero Víctor Mireles Villegas, presidente de obra por parte de Obras Públicas.
Los responsables explicaron que gran parte del avance de la obra no es visible para los automovilistas debido a que aproximadamente entre el 70 y 80 por ciento de la estructura metálica se fabrica en esta zona de trabajo, donde se preparan las secciones que posteriormente serán montadas en su ubicación definitiva.

El proyecto contempla la construcción de un puente atirantado con un arco metálico, una estructura que permitirá sostener la calzada mediante cables de acero y generar una nueva conexión vial para los vehículos que circulan por el corredor de Teófilo Borunda hacia el Periférico de la Juventud.
Los ingenieros detallaron que el arco está dividido en diferentes secciones para facilitar su fabricación, traslado y colocación. Actualmente se trabajan elementos correspondientes a las primeras etapas del armado, mientras que otras piezas continúan en proceso de construcción.
Una de las partes más importantes del procedimiento es la calidad de las uniones metálicas. El ingeniero Víctor Manuel Almazán explicó que cada soldadura es sometida a una revisión mediante ultrasonido industrial, una técnica que permite detectar posibles fallas internas como porosidades o huecos que no pueden observarse a simple vista.
Explicó que si alguna soldadura presenta alguna irregularidad, el procedimiento establece retirar la unión y realizar nuevamente el trabajo hasta cumplir con los estándares de seguridad requeridos.
“Cada soldadura que está colocada ahí tiene una revisión al 100 por ciento”, señaló durante la explicación del proceso.
La estructura del arco tendrá un peso aproximado de 700 toneladas, por lo que su montaje representa uno de los retos principales del proyecto. Para colocar las piezas de mayor tamaño será utilizada una grúa especializada con capacidad aproximada de 800 toneladas, la cual ya fue contratada y será trasladada desde el sur del país.
Esta maquinaria será utilizada principalmente cuando llegue el momento de instalar la sección central del arco, una pieza que tendrá un peso cercano a las 200 toneladas y que requiere equipo con capacidad suficiente para elevarla a más de 60 metros de altura.
De acuerdo con la programación presentada durante el recorrido, el montaje de la primera sección del arco está contemplado para iniciar durante agosto, posteriormente continuará la colocación de otra parte durante septiembre y la zona central del puente comenzará a integrarse en octubre.

Los responsables señalaron que será en esos meses cuando la ciudadanía podrá observar un cambio más evidente en la zona de construcción, debido a que la estructura comenzará a elevarse y tomar la forma definitiva del puente.
Una vez que el arco quede instalado y asegurado, comenzará la colocación de los tirantes y la calzada, que será la superficie por donde circularán los vehículos.
Los cables que forman parte del sistema de suspensión son elementos especializados conocidos como torones, con un diámetro aproximado de 8 pulgadas, fabricados bajo normas internacionales y provenientes de Europa. Estos componentes fueron diseñados para soportar las cargas generadas por el tránsito vehicular.
Los ingenieros explicaron que el diseño del puente fue elaborado considerando diferentes factores, entre ellos cargas vivas, cargas muertas, viento y posibles movimientos sísmicos, con cálculos específicos para garantizar la estabilidad de la estructura durante su operación.
Además, señalaron que los puentes atirantados tienen cierto grado de movimiento debido a sus características estructurales, pero el objetivo del proyecto es que esos desplazamientos se mantengan dentro de parámetros seguros mediante una colocación precisa de cada componente.

La estructura alcanzará una altura aproximada de 60 metros desde el nivel del cauce hasta la parte más alta del arco, mientras que la calzada suspendida tendrá una longitud cercana a los 38 metros en la zona central.
Respecto a las condiciones del cauce del río, los responsables del proyecto indicaron que las cimentaciones fueron diseñadas considerando los niveles máximos esperados de agua, además de factores adicionales de seguridad.
La zona cercana a avenida Teófilo Borunda cuenta con un sistema compuesto por pilotes, zapatas y dados de cimentación, mientras que los apoyos fueron proyectados para mantenerse fuera de las áreas de mayor riesgo ante incrementos importantes en el nivel del agua.
La nueva gaza forma parte de las obras de infraestructura vial destinadas a mejorar la movilidad en uno de los puntos con mayor demanda vehicular de la ciudad, donde actualmente se presentan problemas de incorporación y congestionamientos durante las horas de mayor circulación.
Según la información proporcionada durante el recorrido técnico, la conclusión de la obra está programada para marzo de 2027.
