Palacio busca evitar fracturas en el Zócalo
Ciudad de México. El evento convocado por la presidenta Claudia Sheinbaum para el próximo 27 de septiembre en el Zócalo capitalino se ha convertido en un termómetro de las tensiones internas de la 4T. Según pudo conocer LPO, desde Palacio Nacional se opera para evitar manifestaciones de descontento o muestras de falta de unidad que puedan empañar la concentración.
El trasfondo de las tensiones, la definición de coordinaciones estatales ha desatado rupturas en Zacatecas, Baja California y Guerrero, entre otros estados.
El caso más delicado es el deslinde constante del PT, que amenaza con competir por separado en la Ciudad de México.
En Palacio aún dudan si el partido de Alberto Anaya podría movilizarse en contra de Morena o, en contraste, abstenerse de participar en apoyo.
Estados clave en disputa, esta semana se esperan los resultados de las encuestas internas en Nuevo León y Chihuahua, dos de las entidades más complejas para definir candidaturas. En ambos casos se pronostican rupturas casi inevitables, lo que podría trasladar tensión al evento del domingo.
Escenarios posibles. Operación contención: el entorno presidencial busca evitar “fuego amigo” en el Zócalo.
Cancelación en la mesa: algunos dirigentes no descartan que Sheinbaum opte por suspender el acto si las tensiones se desbordan.
Unidad en riesgo: la falta de sintonía entre Morena, PT y PVEM amenaza con debilitar la narrativa de cohesión que la presidenta quiere proyectar.
Lectura política, el Zócalo, tradicional escenario de fuerza para el oficialismo, se enfrenta ahora al riesgo de convertirse en símbolo de fractura. La estrategia de Sheinbaum apunta a blindar la imagen de unidad, pero las definiciones en estados de oposición y la presión del PT complican el panorama.
Conclusión
Los días previos al 27 de septiembre serán decisivos para la 4T. El evento en el Zócalo no solo busca mostrar músculo político, sino también disipar dudas sobre la cohesión interna. Sin embargo, las tensiones en los estados y la incertidumbre sobre el papel del PT podrían convertirlo en un escenario de prueba para la capacidad de Sheinbaum de mantener la alianza intacta.
