Con peluches y juegos, Cruz Roja busca quitarle a los niños el miedo al doctor en Plaza de Armas
Nota y fotos por Silver Juárez Arce
Entre peluches, instrumentos médicos de juguete y pequeños pacientes que llegan para ser atendidos, integrantes de Cruz Roja “Juventud” instalaron este jueves un módulo de prevención social en Plaza de Armas, donde buscan que las niñas y niños dejen de relacionar la visita al médico con algo que debe causarles miedo.
Arleth Cristina Vázquez Maraz, juventina de la Cruz Roja Mexicana, explicó que la actividad forma parte de una intervención social que utiliza el juego como herramienta para acercar a los menores a los servicios de salud.
“Comúnmente cuando los niños se portan mal le decimos: ‘si te portas mal, te llevamos con el doctor’. Entonces nosotros queremos enseñarles a los niños que realmente no es malo ir al doctor, es bueno”, explicó.
Para conseguirlo, los pequeños se convierten por un momento en doctores y tienen la oportunidad de revisar y atender a sus propios pacientes: peluches que simulan estar enfermos.



Todo el equipo colocado en el módulo es de juguete, desde los instrumentos para revisar a los pacientes hasta los materiales que utilizan durante el recorrido. Cada niño puede elegir un peluche y acompañarlo durante toda la actividad para posteriormente “curarlo”.
La dinámica, conocida como Hospital de Ositos, es utilizada por Cruz Roja como una herramienta didáctica para acercar a los menores a temas de salud de una manera amigable y mediante el juego. La institución ha incorporado esta actividad en jornadas comunitarias y de prevención.
“Los peluches los tenemos en un área en la que decimos que son los peluches que están enfermos. Ellos eligen a su peluche y ese peluche los va a acompañar en todo recorrido y ellos los van a curar al final”, explicó Vázquez Maraz.
El módulo permanecerá instalado este jueves aproximadamente de 10:00 de la mañana a 4:00 de la tarde, y forma parte de las actividades que Cruz Roja Juventud lleva a distintos puntos para acercar sus acciones de prevención a la comunidad.
De acuerdo con la entrevistada, en esta ocasión participan alrededor de seis juventinos, debido a que la actividad concentra a varios niños al mismo tiempo y es necesario contar con personal suficiente para acompañarlos durante el recorrido.
La intención es que los menores vivan una experiencia positiva y divertida alrededor de la atención médica, de manera que acudir con un doctor no sea visto como un castigo ni como una situación que deba provocar temor.
Mientras el módulo comenzaba a recibir a los primeros pequeños, los voluntarios preparaban los instrumentos de juguete y los peluches que serían atendidos durante la jornada en el corazón del Centro Histórico de Chihuahua.
