Rescatistas llevan al Congreso la realidad de cientos de animales abandonados y piden avanzar con la Ley Vico
Nota y fotos por Silver Juárez Arce
Con la experiencia de rescatar animales de la calle, atenderlos cuando llegan enfermos y buscarles un hogar, rescatistas de Chihuahua y Parral acudieron este jueves al Congreso del Estado para exigir que avance la llamada Ley Vico y se endurezcan las sanciones contra quienes maltraten o causen la muerte de un animal.
La protesta se realizó frente al Palacio Legislativo, en la Plaza de Armas, donde las activistas colocaron lonas con mensajes como “Exigimos la aprobación inmediata de la Ley Vico” y “No más iniciativas congeladas”, además de pedir directamente a diputadas y diputados que atiendan las propuestas relacionadas con protección animal.
Yasmin Cárdenas, quien se identificó como rescatista independiente, explicó que el motivo de su presencia era precisamente pedir que la iniciativa avance y que exista una mayor protección para los animales que son víctimas de abandono, maltrato y crueldad.
“Estamos aquí para platicar con los del Congreso para que se apruebe la iniciativa Vico”, señaló.
Explicó que la propuesta también contempla a los animales que realizan labores de rescate, seguridad, auxilio, policía y bomberos, debido al riesgo que enfrentan mientras cumplen funciones al servicio de la sociedad.
El nombre de la iniciativa hace referencia a Vico, el perro del grupo K-9 de la Policía Municipal de Chihuahua que murió el 6 de febrero de 2026 durante una intervención policial en la zona de El Fresno. El caso generó posteriormente propuestas para aumentar las sanciones por crueldad animal.
La movilización tuvo también una participación importante de rescatistas provenientes de Parral, quienes expusieron que el problema del abandono animal no se limita a casos aislados.

Ana María Aguirre, rescatista de Parral, explicó que en el Centro de Bienestar Animal de Parral mantienen actualmente alrededor de 120 perros, 20 gatos y un caballo, animales que son recuperados, reciben atención y rehabilitación cuando presentan problemas de salud y posteriormente son puestos en adopción.
Sin embargo, señaló que conseguirles un hogar definitivo puede convertirse en un proceso de años debido a la baja cultura de adopción, por lo que muchos de los animales permanecen bajo resguardo durante largos periodos.
La situación también representa un reto para conseguir alimento y recursos suficientes para mantenerlos.
“Los rescatamos, se rehabilitan en las situaciones que traen problemáticas de salud y luego se ponen en adopción”, explicó Aguirre.
Por su parte, María Valdés, también rescatista voluntaria de Parral, señaló que aunque algunos animales sí consiguen familias que los adopten, son pocos en comparación con la cantidad de perros y gatos que requieren atención.
Para las rescatistas, el problema no termina cuando logran sacar a un animal de la calle. Después viene la recuperación, alimentación, atención veterinaria, rehabilitación y la búsqueda de una familia responsable.
En ese contexto, consideran necesario que las personas que ejerzan maltrato o crueldad contra los animales enfrenten consecuencias más severas.

La iniciativa que este jueves presentó ante el Congreso la diputada Rosana Díaz Reyes busca reformar el Código Penal del Estado de Chihuahua para sancionar distintas formas de crueldad animal y establecer una protección específica para animales de servicio, búsqueda, rescate y auxilio. El propio orden del día del Congreso señala que se trata de una continuación de la propuesta conocida como Ley Vico.
Entre las modificaciones planteadas se encuentra aumentar las sanciones por causar dolosamente la muerte de un animal de compañía o de servicio, además de establecer penas mayores cuando la muerte sea provocada mediante tortura, mutilación, quemaduras, asfixia, envenenamiento, ensañamiento o métodos que provoquen sufrimiento intenso o prolonguen la agonía.
La propuesta también contempla agravantes cuando las agresiones sean cometidas contra animales de servicio o cuando se busque impedir las funciones que desempeñan.
Para las rescatistas que acudieron al Congreso, la discusión de estas reformas tiene un significado que va más allá del caso de un perro policía: representa la posibilidad de contar con mayores herramientas legales para proteger a los animales que diariamente encuentran abandonados, heridos o víctimas de violencia.
Mientras permanecieron frente al Congreso, las activistas insistieron en que las propuestas de protección animal no deben quedarse detenidas y pidieron a las diputadas y diputados dar seguimiento al proceso legislativo.
