Los Dorados de Chihuahua están enfrentando un periodo desafiante en la temporada, marcado por una racha de cinco derrotas consecutivas y un cambio reciente en la dirección técnica del equipo. Martín Polanco, quien dirigía al equipo hasta hace poco, fue relevado después de las primeras tres derrotas de esta secuencia. Edgardo Saldaña ha tomado las riendas del equipo, aunque los resultados no han mejorado de inmediato bajo su gestión, sumando dos derrotas más bajo su liderazgo.

Este cambio busca revitalizar al equipo y encontrar una estrategia que permita terminar con la mala racha. Los Dorados, en un esfuerzo por recuperar la confianza y la forma competitiva, se preparan para enfrentar a los Soles de Ojinaga este sábado, en lo que esperan sea el partido de la honra que marque un punto de inflexión en su temporada.

La presión está sobre los hombros de Saldaña para ajustar tácticas y motivar al equipo a conseguir una victoria crucial que podría ser vital para el ánimo y la moral del equipo y sus seguidores. La comunidad de aficionados y el propio club esperan que esta sea una oportunidad para enderezar el curso de una temporada que, hasta ahora, ha sido complicada.