Sheinbaum y Greer: tensión arancelaria marca la revisión del T-MEC
Este martes comenzaron en la Secretaría de Economía los trabajos con el equipo de avanzada del representante comercial de la Casa Blanca, Jamieson Greer, quien este miércoles arribará a la Ciudad de México para dar continuidad a la tercera ronda de negociaciones sobre el T-MEC.
El papel de Marcelo Ebrard
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, busca relajar la carga de aranceles impuesta por Estados Unidos a las armadoras automotrices y al negocio del acero en México. Según fuentes empresariales, el primer frente podría resolverse con mayor facilidad: directivos de Arcelor Mittal, que produce el 25% del acero nacional, sostuvieron reuniones en Nueva York con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, durante la final del Mundial.
El panorama más complicado es el sector automotriz. Los principales sindicatos estadounidenses, como United Steelworkers y United Auto Workers, consideran los aranceles contra México como un triunfo de la clase trabajadora norteamericana.
Factor electoral en EE.UU.
La coyuntura se agrava por las elecciones de medio término en noviembre. Estos sindicatos, históricamente aliados de los demócratas, se han convertido en actores clave para la estrategia del Partido Republicano. En la última campaña presidencial, evitaron respaldar a Kamala Harris y se inclinaron por Donald Trump, fortaleciendo su narrativa proteccionista.
Rumores sobre la permanencia de Ebrard
El viaje de Greer ocurre en medio de especulaciones sobre la permanencia de Ebrard en la Secretaría de Economía. Este martes, en los primeros contactos con la delegación estadounidense, estuvo presente la enviada de Palacio Nacional, Altagracia Gómez, lo que alimentó versiones sobre posibles cambios en el equipo negociador mexicano.
Escenario de tensión
La llegada de Greer eleva las negociaciones al plano político, en un contexto de presión creciente desde Washington. Además de los aranceles, se espera que se discutan temas como las reglas de origen y los compromisos laborales y ambientales del tratado. Para México, el reto será mantener sus ventajas arancelarias y evitar que los sindicatos estadounidenses conviertan la negociación en un campo de batalla electoral.
Comentario
El T-MEC se negocia en la Ciudad de México, pero los votos sindicales se cuentan en Michigan y Ohio… al final, parece que la política comercial mexicana depende más de las urnas estadounidenses que de las mesas técnicas.
