Tensión política alcanza al SAT: se analiza relevo de Martínez Dagnino
La discusión sobre la doble nacionalidad y los conflictos internos en el oficialismo ahora se trasladan al ámbito fiscal. En medio del distanciamiento entre la presidenta Claudia Sheinbaum y Andrés Manuel López Beltrán, fuentes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público confirmaron que se analiza un cambio en la dirección del SAT.
El relevo en discusión, el actual titular, Antonio Martínez Dagnino, amigo personal de López Beltrán, enfrenta crecientes presiones políticas y empresariales.
El nombre que toma fuerza como posible sustituta es Jennifer Krystel Castillo Madrid, egresada del ITAM y actual titular de la Administración General de Grandes Contribuyentes.
Castillo Madrid cuenta con el impulso de Altagracia Gómez y con respaldo del sector empresarial.
Antecedentes de la tensión
No es la primera vez que se cabildea la salida de Martínez Dagnino. En ocasiones anteriores, la asesora económica de Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, promovieron su relevo ante el malestar empresarial.
Hasta ahora, el funcionario se había sostenido gracias al apoyo directo de la presidenta.
Sin embargo, el nuevo entorno de tensiones políticas y la presión por casos de presunto huachicol fiscal reactivan la discusión.
Caso Portacelis y vínculos con Andy
La expectativa de un cambio en el SAT se intensificó tras la solicitud de Hacienda a la FGR para investigar a la empresa Portacelis por presuntos delitos de huachicol fiscal. La firma está vinculada con Jorge Almícar Olán, amigo personal de López Beltrán, lo que añade un componente político al caso.
Implicaciones fiscales
Martínez Dagnino ha sido uno de los principales promotores de mantener la recaudación tributaria como vía para aumentar ingresos y evitar una reforma fiscal. Su salida podría implicar un giro en la estrategia fiscal del gobierno, con impacto directo en la relación con el sector privado y en la política de ingresos públicos.
Comentario
El SAT se convierte en escenario de la disputa entre Sheinbaum y Andy: mientras unos hablan de recaudación y estabilidad fiscal, otros ven amistades incómodas y casos de huachicol. En Hacienda, los números parecen importar menos que las lealtades.
