Con la llegada de la época invernal, la mayoría de las plantas entran a un estado de reposo. Este es un proceso natural e imprescindible para que les permita mantenerse vivas, ahorrando nutrientes y energía, ante un clima que no será favorecedor para su crecimiento. En este periodo de pausa que tiene la naturaleza no quiere decir que no podemos llenar de color verde nuestro hogar, ya que no solo de sol y temperaturas cálidas viven nuestras plantas. Lo único que hay que hacer, es brindarles algunos cuidados extra para que soporten las bajas temperaturas, un ejemplo es seguir regándolas, aunque en una cantidad infinitamente menor a la de otras épocas del año. También demandarán ciertos cuidados fundamentales para poder despertar del letargo con la llegada del buen tiempo.

Existen especies que se pueden adaptar perfectamente a la estación invernal, siempre y cuando se dé una serie de cuidados básicos que deben realizar en este momento del año. La temporada invernal es un buen periodo para renovar parte del sustrato, con el fin de proteger aquellas plantas que pueden sufrir más con las heladas.

Una vez aclarado los puntos anteriores, te diremos cual es el cuidado optimo que debes tener con tus plantas. Son pequeñas y sencillas labores que harán que, con la vuelta de los días cálidos, disfrutemos plenamente del jardín.

1. Eliminar las plantas estropeadas

Con la llegada del frío, las plantas se pueden secan e incluso podrir. Y, aunque pensemos que no pasa nada por dejarlas, lo cierto es que una planta en mal estado es un foco de infecciones y hongos, por lo que tirarlas será una tarea prioritaria. No es solo eliminar a la planta del lugar en el que este, también es recomendable sanear el sustrato en el que estaba plantada y el que lo rodea. Lo anterior, es para eliminar cualquier posible foco de infección a las demás plantas que se encuentran solo hibernando.

2. Pasar revista a las malas hierbas

Otra de las tareas a realizar es eliminar la mala hierba que va creciendo a pesar de todo, mientras las plantas de exterior y árboles están en su reposo vegetativo forzado. Ese tipo de mala planta crecen entre las nuestras en cualquier época del año y que, lejos de ser únicamente poco estéticas, también pueden ser nocivas para nuestra naturaleza.

Eliminar las malas hierbas del jardín es crucial, pues roba nutrientes a nuestras plantas y puede ayudar a albergar la presencia de plagas y hongos. Es por eso y aunque haga frío, tendremos que dedicar tiempo a arrancarlas y eliminarlas a conciencia.

3. Proteger las plantas y sus raíces

Hay que tener en claro que el plantearnos el cómo proteger a nuestro jardín siempre estará sujeto a la meteorología y, por tanto, las medidas que ya se habían implementado pueden haber dejado de cumplir con su función protectora.

Hasta bien entrada la primavera, es importante revisar si nuestras plantas y sus raíces están bien protegidas. Es más: aunque no lo hiciéramos en noviembre, ahora todavía es buen momento para hacer un mulching y evitar, gracias a él, que las heladas tardías del invierno pasen factura a nuestras plantas.

4. Enriquecer el suelo

Es uno de los cuidados fundamentales que tendremos que realizar al jardín en invierno es el de enriquecer el subsuelo. El frío, las heladas y la nieve tienden a compactar el terreno. Algo que no solo impide en gran medida el correcto crecimiento de las plantas sino que, además, suele provocar el empobrecimiento de los nutrientes del suelo.

Por esa razón, es importante aplicar un abono orgánico al suelo, como el compost o el humus de lombriz, antes de la llegada de la primavera. Gracias a él, no solo enriqueceremos el sustrato: también mejoraremos la aireación; y despertaremos a toda la fauna microbiana que vive en el terreno y que es clave para la generación de nutrientes. Para que nuestro abonado de fondo consiga su objetivo, lo ideal es remover la tierra y mezclarla con el fertilizante. Y sumamente importante: llevar a cabo esta labor lejos de las raíces para evitar dañarlas.

5. Cubrir las plantas de las heladas

Es claro que durante la época de frío las plantas en macetas que están en el exterior necesitan de cuidados, sobre todo ante las heladas. Para ellas, nada mejor que colocarlas cerca de alguna pared o entre arbustos grandes que puedan brindarle cierta protección. Hay algunas especies muy frágiles, que además habrá que optar por cubrirlas con algunas hojas de periódico de manera liviana, para que no les impida la normal respiración. Lo mismo hay que hacer con aquellas plantas o arbustos que se encuentran alejados de las paredes y plantados en el suelo.

Otro aspecto a tener en cuenta para cuidar las plantas en invierno, es que además de la baja temperatura del ambiente, hay otro frío que afecta a estas plantas, y es el que proviene directamente del suelo. Para protegerlas, nada más sencillo que separar las macetas del contacto directo del suelo, y basta con colocar una madera (o baldosas en desuso) entre la maceta y el piso.

6. Regarlas sólo lo necesario

A la hora de regar las plantas en la temporada de invierno es mejor que tengan poca agua, ya que el exceso y el frío son una mala combinación que provocará que las raíces de la planta se pudran, ya que no existe el calor suficiente para evaporizar el agua que quedará en exceso.

Es preferible que a la hora de regar las plantas quedarse corto en agua que pasarse. También tarea fundamental es comprobar que el drenaje de jardineras y macetas funcione correctamente con el fin de evitar encharcamientos que pueden ser fatales para nuestras plantas.

Para proteger mejor las raíces y renovar la tierra, conviene añadir una capa de sustrato, procurando que las hojas inferiores de la planta no lo toquen y acaben dañándose con el agua de riego.

7. Revisar la instalación de riego

Es una de las tareas que nos solemos acordarnos, pero hasta que las temperaturas suben. Por eso, es de vital importancia para nuestro jardín el cuidar y ver si nuestra instalación de riego ha sufrido algún desperfecto como consecuencia de las bajas temperaturas y la inactividad debe formar parte de la lista de cuidados del jardín en invierno.

El momento ideal es cuando las temperaturas diurnas comiencen a subir y siempre en ausencia de lluvias. Será entonces cuando podremos probar si los aspersores o el riego por goteo que tengamos instalado funcionan con normalidad. Probarlo ahora nos permitirá detectar si alguna de las mangueras o de los aspersores se ha estropeado, y poder reponerlo con tiempo. ¿Y si solo tenemos manguera en nuestro jardín? También tendremos que revisarla. Independientemente de a cuál de los distintos tipos de manguera de jardín corresponda la nuestra, es importante comprobar que no se ha estropeado con el frío.

Como recomendación: si tienes en mente instalar algún sistema de riego, el final del invierno es el momento ideal para ocuparte de ello, ya que tendrás tiempo de tenerlo terminado antes de que empiece a hacer calor.

8. Sanear el césped, sinónimo de evitar plagas

Aunque lo ideal es que nos centremos en los cuidados del césped en febrero, lo cierto es que todavía en pleno invierno podemos cuidar de él. Aunque mientras persistan las lluvias y las heladas no es momento adecuado para segar, sí que hay ciertas labores que podemos llevar a cabo en esta temporada, como el retirar las hojas muertas o cualquier otra materia orgánica que haya caído sobre el césped. Su presencia sobre nuestra hierba puede provocar la aparición de hongos.

9. Cuidados de las plantas de interior

Si bien las plantas que se encuentran en el interior no tendrán que soportar bajas temperaturas, pero si tienen que soportar la falta de luz y la sequedad del ambiente provocada por el uso de los calefactores.

Lo primero que hay que hacer entonces, es rociar con cierta regularidad sus hojas y mantenerlas libres de polvo. Al igual que las plantas de exterior, no necesitan tanta agua, por lo que el riego de ellas debe ser mucho menor que las que están afuera.

Es importante que las plantas que se encuentran en el interior reciban durante el invierno la mayor cantidad de luz posible. Por eso, si es necesario, habrá que mudarlas cerca de una ventana, pero cuidando que no estén cerca de un calentón o calefacción.

Durante todo el año debemos llevar a cabo tareas de cuidado y mantenimiento del jardín, para conseguir así que este luzca verde y hermoso. Pero al llegar el frío invierno, será necesario reforzar los cuidados y prestar mayor atención a nuestras plantas y árboles para prevenir que sufran daños. Si resides en una zona con fuertes heladas y temperaturas bajas, deberás proteger estos seres vivos y evitar que mueran durante la época invernal.

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