Avanza el deterioro de edificios antiguos en el Centro de Chihuahua
El paso del tiempo y la falta de mantenimiento continúan dejando huella en varios edificios antiguos del Centro Histórico de Chihuahua, donde es posible observar inmuebles con cornisas fracturadas, desprendimientos de aplanados, muros deteriorados y fachadas en evidente abandono, situación que representa un riesgo para quienes diariamente transitan por la zona.
Muchos de estos inmuebles, algunos construidos con adobe y otros considerados de valor histórico, permanecen desocupados desde hace años, mientras el deterioro avanza sin que reciban trabajos de conservación. En algunos casos, pequeños fragmentos de las partes altas ya muestran señales de desprendimiento, lo que podría ocasionar accidentes si no se atienden oportunamente.
Además del riesgo para peatones y trabajadores del primer cuadro de la ciudad, estas construcciones abandonadas también se convierten en puntos donde se acumula basura y, cuando permanecen abiertas, pueden ser utilizadas para actividades ilícitas o como refugio improvisado.



Apenas en días recientes, autoridades realizaron un operativo en un inmueble del Centro Histórico que era utilizado como picadero, lo que volvió a poner sobre la mesa la problemática de las fincas abandonadas y la necesidad de mantenerlas cerradas y bajo vigilancia.
Una parte importante de los inmuebles del Centro Histórico forma parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad, por lo que cualquier intervención debe apegarse a la normatividad aplicable y, en muchos casos, contar con la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), organismo encargado de la protección del patrimonio histórico.
Ante este panorama, ciudadanos consideran necesario que el Gobierno Municipal, en coordinación con las autoridades competentes y los propietarios de estos inmuebles, realice inspecciones preventivas para detectar riesgos estructurales, exigir el aseguramiento de las fincas abandonadas y promover su conservación, evitando que el deterioro continúe afectando tanto la imagen urbana como la seguridad de quienes recorren diariamente el Centro de Chihuahua.
