Del esplendor al abandono: la historia del hotel Central Palace
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
Durante años, el Hotel Central Palace formó parte del paisaje urbano del sur de la ciudad de Chihuahua. Ubicado junto a la Central Camionera, el inmueble fue concebido como un proyecto de hospedaje que buscaba aprovechar la llegada constante de viajeros procedentes de distintas regiones del país.
En su época de mayor actividad, el edificio no solamente funcionó como hotel. Chihuahuenses que vivieron aquellos años recuerdan las reuniones sociales, eventos y fiestas que se realizaban en sus instalaciones, particularmente en los niveles superiores, desde donde era posible observar una amplia panorámica de la ciudad.

Con el paso del tiempo, el inmueble también albergó centros nocturnos que se volvieron conocidos entre varias generaciones. Entre ellos destacó la discoteca La Zona del Silencio, además de otros establecimientos de entretenimiento que operaron en diferentes etapas de la historia del edificio.
Sin embargo, el proyecto nunca logró consolidarse plenamente. Diversas publicaciones periodísticas han señalado que, pese a encontrarse junto a la Central Camionera y relativamente cerca del aeropuerto, el hotel no pudo competir con otras zonas de hospedaje que fueron ganando popularidad en la ciudad, especialmente en el centro y en sectores de mayor desarrollo comercial.
Tras su cierre definitivo, el inmueble quedó abandonado y comenzó un lento proceso de deterioro. Actualmente presenta visibles daños estructurales, ventanas destruidas, desgaste en fachadas y signos evidentes del paso de los años. Vecinos de la zona lo consideran un punto que genera preocupación por cuestiones de seguridad e imagen urbana.

A pesar de que en distintos momentos se colocaron anuncios de venta y surgieron especulaciones sobre posibles proyectos para rescatar el edificio, el inmueble permanece sin un uso definido. Su enorme estructura continúa siendo uno de los símbolos más notorios del abandono urbano en el sur de Chihuahua.
Hoy, para quienes recuerdan sus mejores años, el antiguo Central Palace representa una mezcla de nostalgia y sorpresa. Lo que alguna vez fue un punto de llegada para viajeros y un sitio de convivencia nocturna, se ha convertido en una construcción en ruinas que sigue observando el movimiento diario de la Central Camionera, esperando quizá una nueva oportunidad para volver a la vida.

