Del salón de clases a formar una familia: jóvenes chihuahuenses pausan sus estudios para cuidar a su primer hijo
Nota y fotos por Silver Juárez Arce
Mientras acomodaban con cuidado a su pequeño Jaciel en una cangurera sobre el pecho, en la Plaza de Armas del Centro Histórico de Chihuahua, Víctor Manuel, de 19 años, y Carla, de 18, compartieron la historia de cómo una amistad nacida en la preparatoria terminó por convertirse en una joven familia que hoy enfrenta nuevos retos y responsabilidades.
La pareja relató que se conoció hace aproximadamente dos años, cuando ambos estudiaban la preparatoria, y desde entonces comenzaron una relación que recientemente dio un giro con el nacimiento de su primer hijo, quien apenas cumplió un mes de vida.
Aunque convertirse en padres implicó hacer algunos cambios en sus planes, ambos aseguraron que su intención es continuar con su formación académica una vez que las condiciones familiares lo permitan.
Explicaron que, por el nacimiento de Jaciel, decidieron poner en pausa sus estudios, pero descartaron abandonarlos de manera definitiva, ya que tienen previsto regresar para concluir su preparación.
“La pausamos por el nacimiento de Jasiel, pero sí vamos a volver“, comentaron al ser cuestionados sobre su futuro académico.

Durante la entrevista, los jóvenes señalaron que el bebé ha mostrado un buen comportamiento durante su primer mes de vida, mientras lo acomodaban en el portabebés al pecho que, explicaron, puede ser utilizado tanto por el padre como por la madre para facilitar su traslado.
La escena llamó la atención entre quienes transitaban por la Plaza de Armas, donde cada vez es más común observar a parejas jóvenes paseando con sus hijos en el corazón de la ciudad.
A pesar de su edad, Víctor y Carla afirmaron que afrontan esta nueva etapa con entusiasmo y responsabilidad, convencidos de que podrán retomar sus estudios para construir un mejor futuro para su familia, mientras disfrutan los primeros meses de vida de Jaciel, quien pronto vivirá otra fecha importante cuando llegue el momento de su bautizo.
La historia de esta joven pareja refleja una realidad que viven muchos adolescentes y adultos jóvenes: equilibrar la llegada de un hijo con los proyectos personales y educativos, apostando por continuar su preparación sin dejar de asumir las responsabilidades de la paternidad.
