Falta de estacionamiento y escasa vigilancia agravan el desorden vial en el Centro Histórico de Chihuahua
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
La falta de vigilancia por parte de agentes de la Policía Vial en el primer cuadro de la ciudad de Chihuahua vuelve a quedar en evidencia por la ocupación constante de espacios donde está prohibido estacionarse, particularmente en calles que rodean el Palacio de Gobierno, como Aldama y Rosales.
En estas vialidades se observan diariamente vehículos estacionados pese a la presencia de señalamientos que prohíben hacerlo. La situación genera inconformidad entre quienes transitan por el sector, pues la permanencia de los automóviles en zonas restringidas transmite la impresión de que las disposiciones viales no se aplican de manera constante.
El problema adquiere relevancia en el Centro Histórico, donde una parte importante de las calles tiene prioridad peatonal y las opciones para estacionar son limitadas. Esta situación representa un reto tanto para quienes necesitan acudir a oficinas y realizar trámites como para las personas que buscan llegar a los comercios establecidos en la zona.

Ante la dificultad para encontrar un cajón cercano, algunos automovilistas optan por dejar sus vehículos en lugares donde existen restricciones, mientras que otros prefieren no acudir en automóvil o deben buscar estacionamiento a mayor distancia. Para los negocios del primer cuadro, el acceso y la disponibilidad de espacios para clientes también forman parte de una problemática que afecta la movilidad cotidiana.
Sin embargo, la escasez de estacionamiento no elimina la obligación de respetar los señalamientos ni justifica ocupar espacios restringidos. Por ello, se requiere una mayor presencia de agentes de Vialidad, con recorridos constantes y aplicación de las infracciones correspondientes a quienes incumplan las disposiciones.
La petición es que las autoridades refuercen la vigilancia en las calles Aldama, Rosales y otras vialidades del entorno de Palacio de Gobierno, a fin de evitar que los espacios con prohibición de estacionamiento sean ocupados de manera recurrente. También resulta necesario atender el problema general de movilidad y estacionamiento del Centro Histórico, buscando un equilibrio entre el carácter peatonal de la zona, el cumplimiento del reglamento y el acceso a los establecimientos comerciales.

