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Motociclistas vuelven a invadir la zona peatonal del Centro; urgen orden, señalización y espacios de estacionamiento

Nota y fotos por: Silver Juárez Arce

Los motociclistas que diariamente ingresan a la zona peatonal del Centro Histórico de Chihuahua volvieron a hacer caso omiso de las restricciones de circulación al desplazarse sobre áreas destinadas exclusivamente para peatones, una problemática que ya había sido señalada en diversas ocasiones y que, pese a acciones temporales de vigilancia, continúa sin una solución permanente.

Durante un recorrido realizado este lunes por las principales calles del primer cuadro de la ciudad fue posible observar a varios conductores de motocicletas, principalmente de plataformas de reparto como Uber Eats, DiDi Food y servicios de mensajería, circulando sobre los andadores peatonales sin descender de sus unidades, aunque también hubo repartidores que sí respetaron el espacio caminando junto a su motocicleta.

La situación representa un riesgo constante para los peatones, ya que en la zona convergen diariamente cientos de personas, entre familias, adultos mayores, turistas y trabajadores. En ocasiones anteriores ya se han registrado incidentes y percances derivados de esta práctica, por lo que ciudadanos consideran necesario reforzar las medidas preventivas antes de que ocurra un accidente de mayores consecuencias.

Hace algunos meses las autoridades implementaron vigilancia mediante un elemento de Policía Vial, lo que redujo temporalmente la circulación indebida de motocicletas; sin embargo, al desaparecer esa supervisión, la problemática regresó prácticamente a los mismos niveles.

Más que prohibir el acceso de las motocicletas al Centro Histórico, comerciantes y ciudadanos consideran que la solución debe consistir en un ordenamiento integral. Los restaurantes, cafeterías y diversos establecimientos dependen en gran medida del servicio de reparto a domicilio, por lo que impedir totalmente el ingreso de estos vehículos afectaría la actividad económica de la zona.

Por ello, el llamado es a establecer espacios exclusivos para estacionamiento de motocicletas en puntos estratégicos del Centro Histórico, además de colocar señalización clara que indique hasta dónde pueden circular los vehículos motorizados y a partir de qué punto los conductores deberán descender para continuar caminando con sus unidades.

En este tema también surge la necesidad de definir con claridad las responsabilidades institucionales. La operación y vigilancia del tránsito corresponde a la Subsecretaría de Movilidad de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, encargada de la Policía Vial en Chihuahua, mientras que el Gobierno Municipal tiene facultades sobre el diseño y mantenimiento del espacio público, así como la instalación de infraestructura urbana y señalización en coordinación con las autoridades competentes. Por ello, ciudadanos consideran que la solución requiere trabajo conjunto entre ambos niveles de gobierno.

Otro aspecto que comienza a preocupar es el desgaste de la infraestructura urbana. Gran parte del Centro Histórico está conformada por superficies de adoquín, diseñadas para priorizar el tránsito peatonal. El paso constante de motocicletas motorizadas contribuye al deterioro del pavimento y genera mayores costos de mantenimiento.

Asimismo, en distintos puntos del primer cuadro se ha observado que las rejillas metálicas de los desagües pluviales requieren reparaciones frecuentes debido a que sus soldaduras terminan desprendiéndose. Aunque personal municipal realiza trabajos constantes para volver a fijarlas, el tránsito repetitivo de vehículos motorizados sobre estas estructuras incrementa el desgaste y obliga a realizar intervenciones que podrían evitarse con un mejor control de la circulación.

La problemática vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de una estrategia permanente y no únicamente operativos esporádicos. Ciudadanos consideran que la combinación de vigilancia constante, señalización adecuada, infraestructura para estacionamiento y campañas de concientización permitiría proteger a los peatones sin afectar el servicio de reparto ni la actividad comercial del Centro Histórico.