Un motociclista pone el ejemplo en el Centro; urgen vigilancia vial permanente y señalamientos
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
Chihuahua, Chih.- En medio de los constantes reportes por motociclistas de plataformas de entrega que ingresan montados en sus unidades a espacios peatonales del Centro Histórico, la conducta de un joven repartidor llamó la atención al descender de su motocicleta y caminar con ella hasta el establecimiento donde debía recoger un pedido, sin invadir el paso de las personas.
La escena muestra que es posible realizar las entregas sin poner en riesgo a quienes caminan por las plazas y corredores del primer cuadro de la ciudad. Sin embargo, también vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de establecer reglas claras y mantener una vigilancia vial constante, especialmente en zonas donde coinciden peatones, comercios y repartidores de aplicaciones como DiDi Food y Uber Eats.
En distintos puntos del Centro Histórico, las motocicletas ingresan a espacios destinados al tránsito peatonal para acercarse a los establecimientos donde recogen alimentos o mercancías. Esta práctica puede generar situaciones de riesgo, debido a que las personas que caminan por el lugar no siempre esperan encontrarse con vehículos motorizados dentro de plazas y corredores peatonales.
Además del riesgo de accidentes, el tránsito frecuente de motocicletas sobre superficies de adoquín representa una preocupación para la conservación de estos espacios. En días recientes se realizaron trabajos de sustitución de piezas deterioradas en el primer cuadro, por lo que resulta necesario evitar que el uso inadecuado de estas áreas contribuya a nuevos daños.
La problemática no se resuelve con operativos aislados ni con la presencia de agentes durante uno o dos días. Para lograr resultados se requiere una estrategia sostenida, con recorridos de vigilancia, señalización visible y medidas que indiquen con claridad hasta dónde pueden circular las motocicletas y en qué puntos deben continuar a pie.
También es necesario que las disposiciones se comuniquen a los repartidores y a las empresas de plataformas, pues la rapidez de las entregas no debe colocarse por encima de la seguridad de peatones y trabajadores.
El caso del joven que bajó de su unidad para acercarse al lugar de recepción demuestra una alternativa sencilla para evitar conflictos: estacionar la motocicleta fuera de la zona peatonal y caminar hasta el establecimiento cuando las condiciones del espacio así lo exijan.
La petición es que las autoridades municipales mantengan una supervisión permanente y coloquen los señalamientos necesarios, para que peatones y motociclistas puedan compartir el Centro Histórico con reglas claras, sin maniobras que pongan en peligro a las personas ni deterioren la infraestructura urbana.
